Este miércoles 7 de octubre falleció el cantautor Piero Antonio Franco De Benedictis, reconocido a nivel internacional por ser un exponente de la canción popular latinoamericana y de protesta con temas como “Que se vayan ellos”, “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Mi viejo”.
El anuncio de su muerte fue a través de una publicación en su cuenta oficial de Instagram, donde se recordó el legado que queda tras su partida: “Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros. Su luz va a seguir brillando en cada rincón donde su música siga llegando”.
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Su muerte pone fin a una trayectoria de más de seis décadas, pero no a las canciones que acompañaron a distintas generaciones de América Latina.
¿Quién fue Piero? La vida que llevó entre Italia, Argentina y Colombia
La historia de Piero no puede entenderse sin la migración ni desvincularse del contexto histórico en el que creció. Nació el 19 de abril de 1945 en Galipoli, Italia. En 1948 cuando solo tenía tres años de edad su familia emigró a Argentina y se instaló en la localidad de Banfield, en el sur del Gran Buenos Aires.
Su primer acercamiento profesional con la música ocurrió el 6 de enero de 1964, cuando debutó en el programa de televisión argentino Remates musicales. Sin embargo, uno de los encuentros que marcaría su carrera sucedió algunos años después, en 1968, cuando comenzó su colaboración con el periodista José Tcherkaski.
La dupla encontró una manera de convertir experiencias aparentemente sencillas en canciones sobre asuntos mucho más amplios. De aquella alianza surgieron temas como “Juan Boliche”, “Llegando llegaste”, “Caminando por Caracas”, “Tomemos un café”, “De vez en cuando viene bien dormir” y “Soy pan, soy paz, soy más”.
Mientras su repertorio ganaba popularidad, el contexto político de Argentina comenzó a atravesar cada vez más su vida y su obra. Canciones como “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Que se vayan ellos” convirtieron la música de Piero en una expresión de resistencia frente a la violencia y las dictaduras.
En 1976, ante el peligro de ser detenido, abandonó Argentina. Su exilio lo llevó primero a España y a principios de los años ochenta se instaló en Bogotá, Colombia y continuó visitando el país de manera constante. En 1994 recibió la nacionalidad colombiana de manos del entonces presidente Ernesto Samper, quien también lo nombró Embajador de la Paz.
La historia de "Mi viejo"
“Mi viejo”, la historia de la canción que se convirtió en el himno mundial de los padres
Aunque el cantante quedó ligado para siempre a la canción de protesta, buena parte de su reconocimiento internacional llegó con una canción que, a primera vista, parecía alejarse de las consignas políticas: “Mi viejo”.
En una entrevista a Piero, publicada en la revista Panorama de las Américas , el cantante rememoró el origen de esa canción que surgió tras la alianza con el periodista José Tcherkask: “nos dimos cuenta de que había una gran necesidad de hacer una canción que funcionara como un homenaje a esos personajes sustanciales de nuestra vida que siempre están ahí, que nos donan sabiduría y tibieza, enseñanzas y experiencia, protección y amparo”, recordó.
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Tras su lanzamiento, “Mi viejo” dejó de pertenecer únicamente a Piero, Tcherkaski o a la familia que había servido como punto de partida. Miles de personas comenzaron a reconocer a sus propios padres en aquella historia.
Como otras de sus canciones, el tema quedó instalado en la memoria latinoamericana, convirtiéndose en una experiencia compartida para celebrar en cumpleaños y reuniones familiares a aquellas personas que ocupan un lugar fundamental en nuestras vidas.

