Monitoreo del aire llega a UTOPÍAS y PILARES
La primera etapa contempla 10 monitores en Iztapalapa / Foto: Cuartoscuro

La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) instalará monitores de calidad del aire en UTOPÍAS y PILARES de Iztapalapa para conocer con mayor detalle la exposición de la población a partículas PM2.5 y detectar posibles puntos críticos de contaminación.

La medida forma parte de una nueva red de monitoreo hiperlocal que busca ampliar la información disponible sobre la calidad del aire en la Ciudad de México. Los dispositivos complementarán al Sistema de Monitoreo Atmosférico (SIMAT), pero no sustituirán sus estaciones regulatorias.

La primera etapa contempla 10 monitores en Iztapalapa, alcaldía seleccionada por su alta densidad poblacional, condiciones de vulnerabilidad social y económica y exposición a partículas PM2.5.

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La medida forma parte de una nueva red de monitoreo hiperlocal que busca ampliar la información disponible sobre la calidad del aire en la Ciudad de México / Foto: Cuartoscuro  

Los equipos serán instalados principalmente en UTOPÍAS y PILARES, espacios donde la población realiza actividades deportivas, culturales y recreativas. Con ello, las autoridades buscan obtener mediciones más cercanas a los lugares donde las personas desarrollan sus actividades cotidianas.

Durante la presentación del proyecto, en la UTOPÍA Elena Poniatowska Amor, en Coyoacán, la secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza Ramírez, aclaró que los sensores de bajo costo no reemplazarán la infraestructura del SIMAT.

“Los monitores de bajo costo no sustituyen en ninguna medida las estaciones regulatorias con las que hoy contamos, sino que más bien vienen a complementar la red”, señaló.

La funcionaria agregó que los dispositivos estarán sujetos a protocolos de prueba y calidad para garantizar que sus mediciones sean confiables.

Stephanie Montero, del Clean Air Institute, explicó que la nueva red permitirá conocer no sólo los niveles promedio de contaminación, sino también qué grupos y zonas presentan una mayor exposición.

“No solo es importante conocer el promedio de concentración de contaminante de una ciudad o de una alcaldía, sino también identificar qué poblaciones están siendo más expuestas y quiénes son las que están en mayor riesgo de presentar un impacto en salud”, indicó.

La estrategia forma parte de Breathe Cities, iniciativa impulsada por Bloomberg Philanthropies, Clean Air Fund y C40 Cities para apoyar a las ciudades en la reducción de la contaminación atmosférica y la protección de la salud pública.

La instalación y las pruebas de campo de los primeros 10 sensores se realizarán entre diciembre de 2026 y febrero de 2027. La SEDEMA prevé que los primeros datos estén disponibles entre marzo y abril de 2027.

El proyecto contempla una segunda fase a partir de 2027, con aproximadamente 30 sensores adicionales. La cantidad y distribución dependerán de los resultados obtenidos durante la primera etapa, así como de los costos y las condiciones de operación.

Ilan Cuperstein, director regional para América Latina de C40 Cities, señaló que los sensores permitirán acercar la medición de PM2.5 a la experiencia cotidiana de la población y generar información que contribuya a orientar políticas públicas con criterios de justicia ambiental y social.