El fenómeno meteorológico El Niño podría generar una pérdida acumulada del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe; situación de la que no está exenta México, alertó la consultora internacional EY.
En un análisis, el impacto comenzaría desde la aparición del fenómeno, se mantendría durante los tres años siguientes y la mitad de la pérdida se produciría durante el primer año.
Aumento de pobreza y déficit de lluvias
Como consecuencia de la pérdida de ingresos, la pobreza podría aumentar hasta en 4.8 millones de personas hacia 2030, respecto de un escenario sin el fenómeno meteorológico. Por periodo se consideran incrementos potenciales de 2.5 millones en 2027, 3.8 millones en 2028, 4.4 millones en 2029 y 4.8 millones en 2030.
Te puede interesar: Fenómeno de El Niño podría ser el más potente en décadas, alerta la ONU
Para el trimestre de octubre a diciembre de 2026, la probabilidad regional de déficit de precipitaciones se sitúa en 60 %, mientras que 31.1 % del territorio se encuentra en condición de alerta elevada, con probabilidades iguales o superiores al 80 %.
A detalle, entre las ciudades analizadas, Lima presenta el mayor riesgo de aumento de la demanda eléctrica durante octubre-diciembre de 2026, seguida por São Paulo y Ciudad de México.
La consultora señaló que entre 2015 y 2016, alrededor de 3.5 millones de personas quedaron en situación de inseguridad alimentaria en el Corredor Seco Centroamericano, mientras que en algunas zonas de Haití las cosechas disminuyeron hasta 70 %.
Prevención y resiliencia empresarial
La firma puntualizó que la preparación no consiste en predecir exactamente qué sucederá, sino en garantizar que la organización pueda anticipar, absorber y responder a las disrupciones, manteniendo la continuidad de sus operaciones.
Añadió el análisis que las organizaciones que evalúan de manera proactiva los riesgos físicos derivados del cambio climático están mejor preparadas para identificar vulnerabilidades, priorizar inversiones en resiliencia, fortalecer sus planes de continuidad del negocio y adaptar sus estrategias antes de que ocurran interrupciones.
Te puede interesar: UNAM alerta sequía y calor extremo por El Niño en 2027
“Cuando un evento climático extremo se materializa, estas empresas ya han identificado sus principales exposiciones y definido posibles medidas de respuesta”.
“Por el contrario, las empresas que posponen la acción suelen verse obligadas a gestionar las consecuencias en lugar de anticipar los riesgos, enfrentándose a mayores interrupciones operativas, costos más elevados e impactos financieros más significativos”, sostuvo la firma.

