El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, hizo un llamado a reforzar el sistema de asilo y a promover la integración de las personas refugiadas, luego de reconocer el papel de México ante el incremento de las solicitudes de la condición de refugiado.
Tras una gira por México, Perú y Venezuela, Salih indicó que la región ha demostrado cómo la protección puede traducirse en inclusión, estabilidad y soluciones para que las personas refugiadas y desplazadas reduzcan su dependencia a la ayuda humanitaria.
Sin embargo, para impulsar este avance se requerirán compromiso político, inversiones sostenidas, acciones prácticas y alianzas sólidas para transformar la protección en oportunidades y mejor integración de esas personas en las comunidades de acogida para que puedan reconstruir sus vidas y forjar su futuro.
“Las personas forzadas a huir de sus hogares no dejan atrás sus esperanzas, talentos y ambiciones. Con las oportunidades adecuadas, pueden aprender, trabajar, contribuir y forjar su propio futuro. Nuestra responsabilidad es ayudar a hacer realidad esas oportunidades”, dijo.
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En un discurso en el Senado de la República el 29 de septiembre en el marco de su visita a México, Salih señaló que actualmente más de 117 millones de personas en el mundo han sido forzadas a huir de sus hogares, pero el acceso al asilo se ha vuelto más difícil.
“Los conflictos se están multiplicando y muchos de ellos se están prolongando cada vez más. Al mismo tiempo, el acceso al asilo se ha vuelto más difícil en muchas partes del mundo”, dijo el alto funcionario del ACNUR.
Al conmemorar los 75 años de la Convención de 1951 sobre el estatuto de los refugiados, Salih afirmó que es necesario “renovar nuestra determinación de hacer realidad nuestra promesa”.

El alto comisionado indicó que México tiene una contribución importante que aportar al mundo, ya que “ha construido un marco jurídico sólido para la protección de las personas refugiadas”.
“En un momento en que los sistemas de asilo de muchos países se encuentran bajo presión, [México] sigue demostrando que la protección puede garantizar en la práctica. Esto conlleva un trabajo sostenido. Requiere instituciones capaces de acoger a las personas, evaluar sus solicitudes de manera justa y responder a medida que cambian las circunstancias. Exige tanto compasión como rigor”, expresó.
Salih informó que ACNUR y el Gobierno de México acordaron impulsar una estrategia conjunta para desarrollar un ecosistema nacional de integración llamado “México Integra”, que se basa en la experiencia del Programa de Integración Local impulsado por la agencia de la ONU y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y que incluirá la participación de autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil y socios del sector privado.
“Es una visión importante. Es verdaderamente transcendental. La integración no puede depender únicamente de los esfuerzos de las personas refugiadas ni de la buena voluntad de unos pocos empleadores y comunidades. Funciona mejor cuando el gobierno, las autoridades locales, las empresas, la academia y la sociedad civil colaboran entre sí”, indicó el exrefugiado que le tocó huir en su momento de su país natal, Irak.

