8 DE MARZO DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
"Seguro se fue con el novio”, “al rato regresa", “tienen que esperar 72 horas para presentar una denuncia”, esas son sólo algunas de las frases con las que se enfrentan las madres de las jóvenes desaparecidas en todo lo largo y ancho de México al poner una denuncia ante las autoridades, ya sea municipales o federales, cuando una de sus hijas no ha regresado a casa.
El creciente índice de desapariciones que en la mayoría de los casos devienen en feminicidios ha provocado un alto malestar en detrimento del tejido social, hecho que genera que este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, muchas mujeres señalen que “No hay nada que celebrar”. Sin embargo es el día propicio para seguir denunciando, exigiendo respuestas, y soluciones ante la violencia contra las mujeres.
El feminicidio, término acuñado por la antropóloga y política mexicana Marcela Lagarde, fue retomado del concepto en inglés femicide, de las teóricas estadunidenses Diana Russell y Jill Radford, expuesto en su texto Femicide. The politics of woman killing (1992).
Para Lagarde el feminicidio son los crímenes de odio cometidos contra las mujeres, por el sólo hecho de ser mujeres. Esta violencia ejecutada contra niñas, jóvenes, adultas y ancianas que deviene en su mayoría en asesinatos a sangre fría se multiplican impunemente, a la falta de un estado de derecho que provea de las mínimas garantías a las mujeres y que castigue con severidad estos crímenes.

Estamos hablando entonces de un Estado feminicida en donde la connivencia de las autoridades locales, municipales, estales y federales con el atropello de los derechos de las mujeres a través de los secuestros, desapariciones, y asesinatos genera un espacio de impunidad en que las mujeres no están seguras.
En fechas recientes la ciudadanía, principalmente a través de las redes sociales lanzó un llamado para traer de vuelta a casa a la joven Renata Álvarez Díez Gutiérrez quien desapareció el 17 de febrero en Interlomas, municipio de Huixquilucan, Estado de México.
La joven de 18 años con domicilio en Lomas de Tecamachalco fue hallada tres días después en un retiro espiritual en Morelia, al que acudió voluntariamente, tras haber movilizado a cientos de personas en las redes sociales en su búsqueda.
Su caso llamó mi atención pues sin importar el si las mujeres se “fueron con el novio”, partieron a un retiro espiritual o fueron secuestradas, con el simple hecho de que desaparezcan, las fuerzas de seguridad deben iniciar la expedita búsqueda con tal de proteger la integridad de las mujeres, apoyar a sus familiares y garantizar a la sociedad sus derechos a través de la eficiencia de la policía.
Tal y como se realizó con Renata donde elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) encontraron a la joven al tercer día de su desaparición. En este plazo de tres días generalmente las autoridades niegan iniciar una averiguación lo que provoca que posibles pistas se desvanezcan y se haga más difícil la búsqueda, como ha ocurrido en tantas ocasiones en México.
En este caso el trato fue más veloz y oportuno. El padre de Renata, Fernando Álvarez, elogió a la PGJEM: “La Procuraduría del Estado de México: impresionante, profesional, humana, entregada”, afirmó al encontrar a su hija.
Me parece muy bien que se dio certeza a los padres de la joven, que la PGJEM realizó de manera efectiva su trabajo, cuando generalmente es negligente y que no hubo un final trágico. Ojalá muchas madres y padres de mujeres desaparecidas pudieran exclamar las mismas palabras del Sr. Álvarez.
El Estado de México, donde ocurrió este hecho se ha negado desde el mandato del entonces gobernador priista Enrique Peña Nieto a poner en marcha la alerta de género, pese a que se ha convertido este estado en uno con los mayores índices de feminicidio. Este hecho generó que muchas organizaciones feministas hayan presentado un amparo contra esas decisiones.
Pese a la alta cifra de desapariciones de mujeres, ya van 145, y 5 ejecutadas en lo que va del 2013, según la misma Fiscalía Especial de Delitos Relacionados con la Trata de Personas, de la Procuraduría de Justicia del estado de México, el procurador de Justicia del Estado de México Miguel Ángel Contreras Nieto señaló que no existen las condiciones técnicas para decretar una alerta de género en el estado, ya que la primera solicitud, interpuesta para determinar esta alerta en meses pasados, se mantiene en un juicio de amparo.

Esa es la culpa más no la disculpa, debido a que la extrema situación de violencia exige una solución y las trabas técnicas se convierten en nimiedades por la premura de los casos de desapariciones y asesinatos y no hay pretexto ante la posibilidad de salvar una vida.
Las otras 145 mujeres que se encuentran desaparecidas en el Estado de México merecen un despliegue policial como el que tuvo Renata, ya que no es posible que la desaparición de las otras mujeres no sea de importancia, que quede en el olvido. ¿Acaso las otras no importan?
Mientras unas buscan hacerse visibles, como es en el caso de las madres de mujeres desaparecidas al norte del país, en Ciudad Juárez, que han decidido salir a las calles y vender dulces en el transporte público para continuar la búsqueda de sus hijas ante la falta de recursos económicos y la negligencia por parte de las autoridades de Ciudad Juárez, a otras mujeres las hace visibles su propia clase social, al permitirles contar con mayores recursos económicos y logísticos de apoyo, lo cual es positivo para las desaparecidas, pero no debería existir ese sesgo.
La clase social no debería estar a favor o en contra de la víctima sino que debería ser una cuestión de justicia social y no relativizarse cuando las mujeres desaparezcan, pues podría ser demasiado tarde. Los hechos nos han demostrado que ninguna mujer está a salvo.
¿Cuántas mujeres más tienen que desaparecer?, ¿Cuántos cuerpos de mujeres ultrajados, destazados, decapitados, calcinados tienen que descubrir las autoridades para poner un alto? Pareciese que las mujeres fueran tomadas como ciudadanas de segunda en la sociedad, como si se tratase de objetos desechables, que pueden ser olvidadas, negadas y arrojadas a un tiradero a las márgenes de las ciudades.
La marcha del viernes por el Día Internacional de la Mujer en la Ciudad de México partirá del Ángel de la Independencia a las 16:00hrs, para culminar en las oficinas de la Secretaría de Gobernación a donde se exigirá en legítima justicia investigaciones serías por parte de las autoridades ante la ineficacia de los gobiernos Municipales y Estatales por las mujeres desaparecidas.
Es una ocasión para exponer la rabia, la frustración contra la exclusión, la discriminacion, la marginación y la explotación que en todas sus formas provoca violencia simbólica y feminicidio y para exigir lo que pertenece por propio derecho a las mujeres, su libertad, su integridad física, una vida segura para todas sin importar su clase social, su color de piel, su nivel educativo, sus creencias, sus preferencias sexuales, su procedencia étnica.
