Tal y como muchos lo previeron, comenzó la efervescencia electoral por los comicios en 14 estados del país y con ella arrecian las presiones sobre el Pacto por México, pues las dirigencias del PAN y el PRD reclaman al presidente Enrique Peña Nieto que, mientras ellos negocian y acuerdan en la mesa, en los estados los gobernadores priistas y hasta secretarios federales meten las manos para favorecer a los candidatos del PRI en esos próximos comicios.
El gran acuerdo político que hasta ahora ha permitido a Peña Nieto sacar adelante reformas en el Congreso -con el consecuente lustre político para su administración- se escucha crujir cuando la indignación de los opositores llega al tono de pedir la intervención directa del mandatario para que su gobierno sancione a los gobernadores y funcionarios denunciados ante la PGR, en el caso del PAN, o a la amenaza directa de “romper” con el Pacto hecha por el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano si persisten maniobras de gobernadores priistas para inhibir la competencia en sus estados prohibiendo las alianzas opositoras.
Ayer fue presentada la primera denuncia formal ante la PGR por el presunto uso de recursos públicos en las campañas de Veracruz; la dirigencia del PAN acusa a la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, y al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, de condicionar la entrega de programas y recursos sociales en apoyo al PRI. “La abierta operación del gobierno de Veracruz, en este proceso electoral, favoreciendo en todo momento a los candidatos del PRI, ya no es algo oculto”, dijo ayer el vicecoordinador panista en la Cámara de Diputados, Jorge Villalobos.
Desde Veracruz, el gobierno estatal ayer negó las acusaciones y rechazó “cualquier injerencia en el proceso electoral” en el estado, pero la exigencia de la dirigencia del PAN fue que se inicie una averiguación previa federal para investigar los hechos.
¿Qué hará el presidente Peña Nieto ante esas presiones y amenazas? Porque el Pacto por México está lejos de haber dado todos los resultados que se propuso el Gobierno al plantear y lograr este gran acuerdo político con la oposición. Están pendientes reformas que sin el impulso del Pacto difícilmente verían la luz, como la reforma fiscal o la tan anunciada reforma a Pemex; para garantizar el apoyo de los partidos opositores a esas iniciativas, los acuerdos tendrían que llegar al menos hasta el periodo ordinario de septiembre, cuando se tiene planeado impulsar esas reformas.
Al final es el gobierno quien necesita más del Pacto que los partidos de oposición; de hecho, a los dirigentes Jesús Zambrano y Gustavo Madero, la posición de amenazar y condicionar su permanencia en el pacto les representa un bono político al interior de sus partidos, en donde hay facciones que los han criticado y vilipendiado por apoyar la mesa de acuerdos con el gobierno peñista; así que en estos momentos los dirigentes opositores poco pierden si se llegara a romper el Pacto y en una de esas hasta se fortalecen políticamente en sus partidos.
Es posible que en el gobierno haya posiciones que digan que no se debe aceptar el chantaje ni las presiones de la oposición con motivo de las elecciones; pero la realidad es que el balón está en la cancha del gabinete peñista y mucho dependerá de la habilidad que muestren el Presidente y sus operadores para sortear esta etapa electoral y evitar que presiones y amenazas rompan con un acuerdo político que aún es muy útil y necesario para la administración de Peña Nieto. Algo tendrán que darle a la oposición para calmarla.
NOTAS INDISCRETAS… La disputa por las reformas a la Ley del IMSS en San Lázaro se ha definido claramente: de un lado los priistas, impulsores de la iniciativa que homologa las declaraciones de las empresas al SAT con el pago de cuotas al IMSS, y del otro, los organismos empresariales del país que se oponen a la iniciativa con el apoyo abierto de la bancada del PAN. Los bandos están claros y las posiciones también. Pero el enfrentamiento puede rebasar el recinto legislativo y llevar al empresariado a confrontarse directamente con el gobierno del presidente Peña Nieto por este tema, con lo que podría sobrevenir una ruptura con un sector que hasta ahora ha sido aliado del Gobierno ¿Llegarán hasta ese punto?...Los dados tropiezan de nuevo. Doble Serpiente. Semana negra.
