WASHINGTON.- La propaganda militar y la difusión de la desinformación son tan antiguas como la guerra, aunque generalmente los comandantes ciñen esas tácticas a los conflictos bélicos. Ahora, el Pentágono prefiere manipular las noticias y comentarios por internet, que son sus operaciones de desinformación (Psy-ops) en distintas partes del mundo. Su objetivo para influir en la opinión pública, sobre todo en las redes sociales, señala el artículo de Craig Whitlock en The Washington Post.
El rotativo explica que gran parte de las operaciones de contra-información (Psy-ops) se organizan y emprenden desde el Comando de Operaciones Especiales del Departamento de Defensa. Ese comando juega un rol de liderazgo en los esfuerzos contraterroristas globales, cuyo objetivo es manipular las noticias y comentarios por internet, especialmente en los medios (redes) sociales.
La forma en que se introducen los mensajes que le interesan al Departamento de Defensa es, mediante el posting de materiales e imágenes sin que necesariamente se identifique al emisor de los mismos. Gran parte del trabajo se realiza por personal que forma equipos de apoyo informativo, la mayoría militares, que el Comando de Operaciones Especiales ha desplegado en 22 países.
El comando, con base en Tampa, Florida, también opera sitios web de noticias multilingüísticos adaptados a las regiones particulares. De acuerdo con la investigación de Whitlock, los principales sitios noticiosos son: el Times del Sureste Europeo – en los Balcanes- que produce despachos noticiosos originales e historias escritas en 10 idiomas. Otro sitio es Magharebia, que cubre el norte y este de África en árabe, francés e inglés. Los lectores tienen que escudriñar esos sitios web para encontrar la admisión de que esos portales están bajo la responsabilidad del Ejército de EU.
Por ley, el Pentágono está impedido de conducir operaciones psicológicas en territorio estadunidense o para dirigir propaganda al público nacional, excepto durante “emergencias domésticas”. Además, la legislación también prohíbe a los militares usar las operaciones psicológicas para “dirigirse a ciudadanos estadunidenses en cualquier tiempo, en cualquier ubicación global, o bajo cualquier circunstancia”.
Sin embargo, el año pasado dos periodistas del USA Today fueron el blanco de una campaña de propaganda online después de que revelaron que el más importante contratista de propaganda del Pentágono en Afganistán debía millones de dólares en impuestos que le fueron reintegrados. Un co-propietario de la firma admitió que estableció falsos sitios web y que usó las redes sociales para atacar a los periodistas anónimamente.
El caso Warsame
Dos días después de convertirse en ciudadano estadunidense, Abdiwali Warsame se acogió a la Primera Enmienda al crear un estridente sitio web sobre su nativa Somalia. Envuelto en noticias y opiniones controvertidas, se convirtió en un rápido imán para los somalíes dispersos en todo el mundo, incluyendo a decenas de miles en Minnesota, reportó ayer The Washington Post.
La popularidad del sitio Somalimidnimo.com, o Somalia Unida, también atrajo la atención del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Un contratista militar, que trabaja para las fuerzas de Operaciones Especiales estadunidenses contra “las influencias nefastas” en África, comenzó a monitorear el sitio web y reunió un expediente de investigación confidencial sobre su fundador y el contenido de la página.
En un informe de mayo de 2012, el contratista: el Grupo Navanti, con sede en Virginia del Norte, etiquetó al sitio web de “extremista” y afirmó que “el objetivo de su jefe es diseminar propaganda de apoyo” a al-Shabab, la milicia islámica en Somalia a la que el gobierno de EU considera un grupo terrorista.
Entonces, el contratista entregó al FBI una copia de su expediente –que incluía la dirección y el teléfono de Warsame en Minnesota -. Días después, agentes de la agencia federal tocaban la puerta del creador del sitio. Aunque él no lo sabía, Warsame había sido atrapado en una oscura operación de contra-propaganda del Departamento de Estado, de acuerdo con grabaciones y entrevistas públicas.
En su análisis escrito sobre el sitio Web, el Grupo Navanti identificó “oportunidades” para conducir “Información de Apoyo a Operaciones Militares”, más conocidas como operaciones psicológicas, o “psy-ops” (en inglés), que se enfocaban en las audiencias somalíes de todo el mundo. El informe no entró en detalles, pero recomendó que el Ejército de EU considerara una “campaña de mensajes” hacia los comentarios repetidos posteados en el sitio web de Somalia Unida, por los lectores opuestos a al-Shabab.
Dada la naturaleza global de las comunicaciones online, las operaciones de información del Pentágono tal vez se conviertan, inevitablemente, en el frente doméstico. En tiempos de intenso interés en las comunicaciones de los estadunidenses por la Agencia de Seguridad Nacional, el caso de Warsame también ilustra cómo otras partes del gobierno de eU monitorean el material que algunos estadunidenses suben a la web.
En respuestas escritas a las preguntas para elaborar este artículo –dice el periodista de TWP- el Grupo Navanti dijo que no hicieron nada impropio en considerar a Somalia Unida. La firma, que se especializa en “la comprensión de los medios sociales y las tendencias en internet” en África, dijo que sólo conducía investigaciones y que no enfocó a Warsame o a su sitio web como parte de una campaña de contrapropaganda.
