La marcha misma de ayer reflejaba ya algo del camino que ha decidido tomar Andrés Manuel López Obrador para enfrentar la “privatización” de Pemex y el aumento de impuestos: ¡Alianzas!
Los veríamos desfilar así, acompañando al tabasqueño y a las bases de Morena, lo mismo a los veteranos aliados del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que a los nuevos compañeros de lucha: los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Incluso tomaría la palabra en el mitin (fuera de programa, por cierto) el líder de la sección 22, Rubén Núñez Ginés, sucediendo en el micrófono nada menos que al padre Miguel Concha y cediéndolo luego al líder del Partido del Trabajo, Alberto Anaya.
A diferencia de la convocatoria de 15 días atrás, este mitin lucía más estructurado. Su llamado hacia adelante planteaba más apertura y una necesidad imperiosa de fortalecerse. Al grado que López Obrador plantearía establecer alianzas no sólo con organizaciones sociales y culturales y movimientos ciudadanos, sino también con partidos políticos y empresarios, “sin distinción de creencias, ideologías o posiciones políticas”.
Alianzas, a decir de López Obrador, sin ningún afán protagónico de su parte y “de manera horizontal” -esto parecía un mensaje para Cuauhtémoc Cárdenas-, dado que, explicaría, “somos muy pequeños cuando está de por medio el interés del pueblo”.
Su convocatoria a los miles que cubrían los carriles de Reforma desde la Glorieta de Colón hasta la de la Palma sería pues para conformar “una gran alianza” en defensa del petróleo y en contra del aumento de impuestos:
“Lo más importante de todo, para salir victoriosos de este desafío, es crecer cada vez más…; para ello, debemos estar dispuestos a construir una amplia alianza”, insistiría en ese estilo machacón que le caracteriza.
-0-
¿ME TIENEN CONFIANZA?- “Vamos a hacerle un planteamiento a Enrique Peña Nieto…”, soltó Andrés Manuel López Obrador a medio discurso. La rechifla de la multitud no se hizo esperar.
Manuel Bartlett, Claudia Sheinbaum, Martí Batres, Porfirio Muñoz Ledo, Bertha Luján, Alejandro Encinas, Jesús Martín del Campo, Bernardo Bátiz, Laura Esquivel y Héctor Vasconcelos miraron cómo aquella marea humana en que se alzaban infinidad de banderas mexicanas, del PT, del PRD, de Morena, del Barzón, del Centro Unitario de Trabajadores, de los Tranviarios protestaba ante el solo hecho de escuchar el nombre del Presidente de la República.
El ex candidato presidencial hizo un alto. Preguntó: “¿Me tienen confianza?”
Un sííí de la concurrencia le permitió entonces explicar que hoy le entregarían a Peña Nieto -José Agustín Ortiz Pinchetti, Bertha Luján y Octavio Romero- un documento con una propuesta: que exhorte al Poder Ejecutivo y a su partido, el PRI, para que consulte al pueblo de México si está de acuerdo con que se modifiquen los artículos 27 y 28 de la Constitución, antes de que se dictamine y se someta al pleno de las Cámaras la reforma energética.
En mangas de camisa y dispuesto a meterle velocidad a su lucha, López Obrador mencionó que hoy iniciará una gira de 10 días para celebrar 40 asambleas informativas en el DF y el Estado de México. Y convocó para el 6 de octubre a una nueva marcha del Ángel de la Independencia al -ahora sí- Zócalo capitalino para definir las acciones que seguirá Morena.
O sea, va con todo de nuevo.
-0-
ENORME OVACIÓN PARA DEL PASO.- No muy lejos del mitin lopezobradorista, en Bellas Artes se llevaba a cabo un merecidísimo homenaje para Fernando del Paso. Tanto que muchos fueron los que ayer se quedaron fuera de la sala Manuel M. Ponce sin poder atestiguar el reconocimiento al autor de obras como José Trigos, Palinuro de México y Noticias del Imperio.
Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, comentaría sobre Del Paso: “Él ha apostado por una obra y no por un lugar protagónico en la polémica, al que su talento tendría derecho y ganó. Pocos lo podrían decir. Y al tiempo. Como a estos 25 años durante los que algunos no quisieron ver en Noticias del Imperio una obra capital”.
-0-
GEMAS: Obsequio del doctor en Educación por la universidad de Harvard e investigador de la UAM-Xochimilco, Hugo Aboites: “(El movimiento de la CNTE) ha logrado hacer de la reforma educativa una reforma deslegitimada, al grado de que ni siquiera hay ‘cargadas intelectuales’ a favor de los cambios propuestos por el gobierno”.
