WASHINGTON. El presidente de EU, Barack Obama, urgió a los republicanos a "reabrir" el gobierno federal, parte de cuyas actividades están paralizadas desde ayer por falta de fondos, y alertó de que cuanto más dure ese cierre, "peores" serán sus efectos.
El cierre de sitios emblemáticos, como la Estatua de la Libertad; de 11 parques naturales, como el de Yellowstone y los Everglades, la mayor reserva subtropical de EU, puede causar "un daño grave e inmediato en la economía" nacional, señaló la Asociación estadunidense de viajes. A esa situación se suma la incertidumbre que la actual parálisis parcial del gobierno federal genera en el viajero interno y externo.
Causa preocupación el cierre de estos espacios en el momento actual de la temporada turística, señaló al Wall Street Journal, Dick Ring, director del National Park Trust Project. El funcionario recordó que anualmente los parques naturales nacionales reciben cerca de 280 millones de visitantes que aportan unos 20 mil millones de dólares a la economía de EU.
La paralización afecta también a zoológicos federales, el Instituto Smithsonian y las librerías presidenciales. El efecto se extiende a servicios como el alquiler de embarcaciones y tiendas concesionadas en los parques nacionales, que también colgaron el cartel de “cerrado”.
Entretanto, el Senado rechazó la propuesta republicana para instalar un comité bicameral que negocie salida a la crisis.
El cierre del gobierno federal, el primero en EU desde 1996, se formalizó poco antes de la medianoche del lunes, cuando la directora de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca, Sylvia Burwell, ordenó a los organismos federales "ejecutar planes para un cierre ordenado debido a la ausencia de fondos".
A la mitad de su sesión del martes, Wall Street avanzaba, el índice Dow Jones de Industriales remontaba la tímida apertura creciendo hasta 0,43 %, una tendencia alcista compartida por el selectivo S&P 500 y el compuesto Nasdaq.
Los analistas intentan dilucidar cuál será el impacto real de este cierre por la polarización política en el Congreso y debaten si es buen momento para vender o comprar acciones.
Algunos plantean si el 17 de octubre (cuando el Congreso debe decidir el límite de endeudamiento del país) será el mejor momento para invertir, otros apuntan que esta situación sólo puede traducirse en una volatilidad nada beneficiosa para los mercados y menos después de dos sesiones anteriores en rojo por el miedo a la inminente paralización.
El cierre gubernamental se expresa en el cese de funciones de organismos como la NASA, la Agencia de Protección al Medio Ambiente, de parques nacionales y museos así como las visitas al Capitolio. El martes, cientos de miles de empleados federales ya no se presentaron a sus labores y las personas consideradas “esenciales” -como los controladores aéreos, los agentes de la Patrulla Fronteriza y casi todos los inspectores de alimentos- siguen en sus puestos, aunque sin garantía de que recibirán su salario.
En el fondo de esta crisis política está la nueva ley de salud del presidente, que la oposición intenta detener y el gobierno busca mantener contra cualquier iniciativa. En su discurso del martes, Obama defendió su reforma sanitaria, promulgada en 2010, desde la Casa Blanca.
Como efecto del cierre gubernamental, la emblemática residencia presidencial funciona con un equipo mínimo, incluyendo el personal doméstico y los ayudantes del mandatario.
Anticipándose a una nueva batalla con los republicanos, el mandatario alertó al Congreso de que no elevar el techo de la deuda pública, cuyo límite se alcanzará el próximo 17 de octubre, será catastrófico para la economía. "No voy a negociar sobre la responsabilidad que tiene el Congreso de pagar las cuentas del país", advirtió.
Cruce de palabras
En tanto, demócratas y republicanos seguían acusándose mutuamente de la situación en el Congreso.
Enfrentada la mayoría republicana de la Cámara de Representantes y el Senado, controlado por los demócratas, han cobrado relieve las figuras de John Boehmer, líder republicano de la Cámara de Representantes, y Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado.
La Cámara volvió a aprobar el martes la última versión de una propuesta que el Senado rechazó. Tras la votación, Reid culpó a los republicanos al indicar que "el gobierno ha cerrado debido a la irracionalidad de lo que ocurre en la otra parte del Capitolio".
En la mañana, la directora de comunicaciones de Obama, Jennifer Palmieri, dijo a la cadena de televisión por cable MSNBC que la Casa Blanca está dispuesta a aceptar cambios en la ley del seguro médico en futuras negociaciones, pero no como parte de aprobar un nuevo presupuesto. Comparó las negociaciones a "una pistola apuntada a su cabeza".
En una réplica, la representante republicana Marsha Blackburn dijo a la cadena de televisión Fox News que si el cierre se prolonga. "la gente se dará cuenta que puede vivir con mucho menos gobierno" federal".
En ese cruce de palabras, se distinguió el mensaje claro del senador republicano John McCain cuando afirmó: "No podemos ganar". y agregó que "tarde o temprano" la Cámara tendrá que concordar con las demandas demócratas de aprobar un proyecto de ley de financiación sin condiciones que permita reanudar las labores gubernamentales.
Arranca Obamacare
WASHINGTON. A pesar de la parálisis parcial del gobierno federal, el martes entró en vigor la Ley de Salud Asequible (Obamacare), que los republicanos situaron al centro de la crisis política y presupuestal. Desde ayer el sitio web en español del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) promueve ese plan de salud, con la frase: "Bienvenido al Mercado. Ya comenzó el Mercado de Seguros Médicos".
Se trata del Mercado de Seguros Médicos que ofrece unas 43 opciones a un costo que en promedio será 16% menor a las estimaciones originales. Los planes, bautizados como de “bronce”, “plata”, “oro” y “platino”, van de acuerdo con el número y alcance de los beneficios de cobertura médica. En el más básico, el usuario paga una prima mensual baja pero con altos costos de deducibles.
Sólo son elegibles los ciudadanos estadunidenses, los residentes legales permanentes o inmigrantes legales. Están excluidos los 11 millones de inmigrantes indocumentados.
Los republicanos buscan aplazar por un año el llamado mandato individual, que obliga a los estadounidenses a disponer de seguro médico o pagar una multa, además de eliminar los subsidios a miembros del Congreso.
Bajo el nuevo sistema, los usuarios deben abrir una cuenta personal, elegir entre los planes disponibles y formalizar el acceso a una póliza a partir del 1 de enero de 2014.
