Con un gobierno marcado entre altas y bajas, con logros históricos, pero también tropiezos para la Ciudad de México, llega mañana Miguel Ángel Mancera a su primer año al frente del Gobierno del Distrito Federal.
Los acuerdos y el diálogo con el gobierno federal, el fondo de capitalidad de 4 mil millones de pesos, el caso Heaven, el conflicto estudiantil en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y las manifestaciones por la aprobación de la reforma educativa, son algunos de los sucesos que marcaron los primeros 12 meses como mandatario capitalino.
Algunos de sus logros al frente del gobierno local se han dado, principalmente, en el área de transporte, educación, incremento de recursos para los programas sociales, medio ambiente e infraestructura urbana.
En materia económica, el GDF promovió inversiones por 12 mil 227 millones de dólares en los sectores inmobiliarios, financieros, telecomunicaciones y farmacéutico.
En materia de educación, consolidó el programa “Saludarte”, primero en su tipo en el país, el cual consiste en un horario posterior a la jornada de clases bajo el concepto de escuela de tiempo completo, en beneficio de más de 30 mil niños en escuelas primarias pública del Distrito Federal.
En esta misma área, Mancera respaldó la decisión de destituir a Esther Orozco como rectora de la UACM y en su lugar nombrar a Enrique Dussel.
En materia de seguridad, presentó la ampliación de la estrategia de seguridad “Escudo Centro”, el cual propone atender de manera coordinada la seguridad en los estados del centro del país, como Morelos, Hidalgo, Guerrero, Puebla y Estado de México.
Lo negativo
Sin embargo, el Ejecutivo local también ha tenido que enfrentar diversas polémicas y controversias, incluso algunas recién iniciada su administración.
En diciembre, a tan sólo unos días de haber asumido el cargo, tuvo que enfrentar la problemática generada por la exigencia de colectivos que exigían la liberación de los detenidos durante los disturbios por la toma de protesta de Enrique Peña Nieto como presidente de México el 1 de diciembre de 2012.
Finalmente, quien destrabó la controversia fue la Asamblea Legislativa del DF, quien a través de una reforma redujo las condenas a los detenidos, para que éstos pudieran salir bajo fianza.
Un mes después se generó otra controversia por las protestas de vecinos y diversas organizaciones de derechos humanos que demandaron retirar la estatua del presunto genocida y ex presidente de Azerbaiyán, Heydar Aliyev, colocada por su antecesor, Marcelo Ebrard, misma que fue retirada y enviada a una bodega en Azcapotzalco.
Uno de los casos fuertes de su administración es el caso del Heaven, cuando en mayo 13 jóvenes fueron secuestrados. Luego de las investigaciones realizadas por la Procuraduría General de Justicia, se detuvo a más de 20 personas involucradas, entre ellos policías locales.
Las autoridades capitalinas sostienen que el asesinato de los jóvenes se trató de una venganza entre dos grupos dedicados a la venta de droga en diferentes puntos de la Ciudad de México: La Unión de Tepito y La Unión Insurgentes.
Otro conflicto en la capital en los últimos meses fueron las manifestaciones, bloqueos y protestas de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) por la reforma educativa aprobada por el Congreso de la Unión.
El conflicto escaló a su punto más álgido cuando los maestros disidentes fueron desalojado el pasado 13 de septiembre del Zócalo, para los festejo de las fiestas patrias.
“Que los ciudadanos evalúen”
A unas horas de que cumpla su primer año de gobierno, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, destacó que le corresponde a la ciudadanía calificarlo.
Indicó que las marchas realizadas este año estuvieron dentro de una coyuntura política que jamás había vivido el país, debido a las reformas complejas que han afectado a todos los niveles y que han modificado el entorno del país, y que el DF las ha resentido.
“Yo creo que este año de Gobierno ha estado dentro de un marco, dentro de una coyuntura política que el país no había vivido, me parece que ésta es una parte que será y formará parte sin ninguna duda de los anales de la historia de la Ciudad de México”, comentó.
Enfatizó que seguirá siendo una ciudad donde se respeten las libertades, las manifestaciones y una ciudad preparada para la aplicación de la ley.
