El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, apuntó que no se trató de un desalojo en el Monumento de Revolución sino de un operativo de limpieza.
Subrayó, además, que el repliegue de los docentes disidentes se logró debido a una serie de acuerdos previos con los responsables del campamento del magisterio.
Mancera insistió que el operativo obedeció más a labores de limpieza y de revisión de algunas áreas de Protección Civil, más que un operativo de seguridad o de desalojo, además de que ya no había profesores instalados en las carpas.
“En la parte donde se hizo la limpieza no había personas, se trataba de una serie de casas de campaña que todo mundo vio que estaban vacías y desocupadas”, afirmó.
El mandatario capitalino reiteró que su gobierno continuará en la ruta del diálogo, para evitar, en todo momento, la confrontación con los profesores, pues uno de los compromisos de su administración es respetar el derecho a la libre manifestación de las ideas.
“El posicionamiento claro de mi gobierno es continuar ofreciendo, como lo he venido ya reiterando en varias ocasiones, participar en esta interlocución; ellos (los profesores de la CNTE) tienen el interés de volver a dialogar con el Gobierno Federal”, aseveró.
Aseguró que no se procederá a ningún tipo de confrontación con los profesores, pues ellos tienen plena libertad de manifestar lo que consideren y recordó que el GDF continuará con el diálogo sin descuidar la seguridad de los capitalinos.
Al respecto, el secretario de Gobierno, Héctor Serrano, indicó que se dialogó ocho días antes con los responsables del campamento.
“Se les explicó, estuvieron de acuerdo, se acordó que el domingo se haría el movimiento, que coincidían trasladarse de un espacio a otro, al final de cuentas, cuando observamos que estaban demorando mucho por esta posibilidad, lo que se hizo de ninguna forma fue un desalojo, lo que hicimos fue lo que acordamos con ellos”, dijo.
Serrano destacó que en el operativo de domingo sólo se retiraron las carpas y hules que no estaban ocupados y agregó que el operativo de retiro no demoró más de dos horas.
Diálogo, no confrontación
Respecto a la posibilidad del arribo de más profesores a la Ciudad de México, Mancera Espinosa comentó que no cuenta con la notificación formal de las autoridades federales, al tiempo que recordó que la solución sólo se puede dar a través del diálogo.
Indicó que el campamento se quedará tal como está y afirmó que los elementos de seguridad pública que resguardan los alrededores del Monumento seguirán vigilando las instalaciones el tiempo que sea necesario.
Respecto a los señalamientos de los profesores que acusaron del rompimiento del diálogo con el GDF, Mancera indicó que respeta todos los comentarios e insistió que ya existía un acuerdo previo en donde no estuvieron todos los líderes magisteriales nacionales.
Respecto a los daños ocasionados al Monumento de la Revolución, el Ejecutivo local comentó que solicitó a Servicios Urbanos que proceda a la reparación y evaluación de las instalaciones, así como probar y verificar el funcionamiento del sistema hidráulico de las fuentes.
En tanto, el secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano, reiteró que la vía por la cual se tejerán acuerdos será la concertación y el diálogo, y refrendó a los maestros la disposición de que las reuniones prevalezcan pues el fin es que se mantenga el equilibrio del espacio público en la ciudad.
Recordó que el plantón de la CNTE es un problema del conflicto nacional, por ello enfatizó que la Ciudad de México no puede responder a este problema.
El secretario de Gobierno ofreció a los dirigentes de la CNTE una mesa de acuerdos pública con el gobierno capitalino lo anterior en aras de lograr un acuerdo para todos y que todo lo que se acuerde sea del dominio público.
