A raíz del éxito de la cinta No se aceptan devoluciones, la vida de Eugenio Derbez y Alessandra Rosaldo ha dado un giro impresionante. Alejandra está consciente de esto y comentó lo siguiente:

 

- Sí, la vida nos cambió por completo, estamos viajando mucho y, de verdad, tanto a Eugenio como a mí, se nos han abierto otras puertas, ahora Eugenio está en Estados Unidos, reuniéndose con diversas personas que le han hecho propuestas muy interesantes.

 

¿Qué beneficios tuviste por salir en esta cinta?

 

- Ya hice una segunda película en inglés, al lado de Marisa Tomei y Jamie Lee Curtis.

 

Se estrena en septiembre de este año. Se han abierto oportunidades para hacer castings y conocer gente.

 

¿Cómo se llama la película?

 

- La vida robot es el título tentativo del largometraje, que es dirigido por Sean McNamara. Yo soy la mamá de un adolescente, interpretado por Carlos Pena, que es uno de los integrantes de Big Time Rush. Está basada en hechos reales. Cuatro jóvenes hispanos, hace 10 años, hicieron historia en Estados Unidos, ganaron una competencia de robótica. Y siendo estudiantes de preparatoria, lograron vencer a varias universidades. Eran cuatro chavitos indocumentados, a dos los deportaron, es una historia inspiradora.

 

¿Y qué pasará con sentidos opuestos?

 

- Seguiremos trabajando, pero ahora con un show acústico, sin baile, algo más íntimo. El concierto energético quedará en espera, ya tengo 4 meses, así que cuando nazca el bebé, sólo me retiro el tiempo necesario y vuelvo con fuerza para impulsar a Sentidos Opuestos.

 

¿Y dónde vivirán?

 

-Definitivo nos vamos a Los Ángeles, pues desde allá Eugenio manejará mejor todo lo que viene.

 

¿Es niña o niño?

 

 

- Aún no sabemos, Eugenio muere por una nena, pero lo que sea, vendrá todo nuevo para mí y para él también, pues su hijo menor, José Eduardo ya tiene 21 años, así que ya se le olvidó cómo cambiar pañales.

 

Sin duda da gusto que les vaya bien y ver que han formado una pareja estable, se les ve enamorados y vienen muchas cosas buenas, felicidades, porque se lo merecen.