Para justificar su inasistencia al pleno hasta en 22 ocasiones consecutivas, senadores de la República violan sistemáticamente el reglamento de la Cámara alta.
El artículo 62 del Reglamento del Senado establece que “en ningún caso el Presidente de la Mesa Directiva justificará más de seis inasistencias en un periodo de sesiones ordinarias” o que “las inasistencias por causa de enfermedad, o durante los períodos pre y post parto, se justifican hasta por un máximo de 10 sesiones consecutivas”.
Sin embargo, por lo menos cuatro senadores –quienes tienen el menor porcentaje de asistencia al pleno- han violado estos preceptos para justificar sus inasistencias.
Itzel Ríos de la Mora, del PRI, y Martha Elena García Gómez y Maki Esther Ortiz Domínguez, del PAN, reportan un porcentaje de asistencia al pleno del 76.3%, 61.2% y 76.2% respectivamente. Pero aunque las faltas de las legisladoras han quedado justificadas por motivos de enfermedad grave, han superado el máximo de justificantes permitidos por el Reglamento de esta Cámara alta.
En el caso de Itzel Ríos de la Mora, quien en junio del 2013 sufrió un accidente automovilístico, le fueron justificadas 15 faltas consecutivas, 2 en periodo extraordinario y 13 en ordinario del 21 de Agosto al 17 de Octubre del 2013.
A Martha Elena García Gómez, a quien diagnosticaron cáncer de mama en febrero de 2013, se le justificaron 22 faltas consecutivas, excediendo por mucho el límite fijado en el reglamento, que es de 10. Sus faltas se registraron del 23 de octubre al 13 de diciembre de 2013.
En el caso de Maki Esther Ortiz Domínguez, quien se recuperó tras sufrir un infarto cerebral, tiene en su reporte 11 faltas consecutivas justificadas, del 4 de febrero al 13 de marzo de 2014.
El senador Joel Ayala Almeida (PRI), quien ha tenido diversos problemas de salud, se suma a las tres legisladoras. Tiene un porcentaje de asistencia de apenas el 61.2% y 13 faltas consecutivas justificadas, del 14 de noviembre al 13 de diciembre pasados.
En los cuatro casos el encargado de justificar las faltas fue el presidente de la Mesa Directiva en turno, Raúl Cervantes Andrade.
Si bien estos casos son excepcionales, el artículo 15 del mismo reglamento señala que cuando un senador “se encuentra física o legalmente impedido para desempeñar su cargo”, la suplencia del cargo se hace efectiva, hecho que no ocurrió en ninguno de los casos.
