Además del aumento en el precio de la tortilla, en julio próximo el bolsillo de los mexicanos resentirá un alza de entre 20% y 30% en el costo de productos hecho a base de trigo, como el pan y las sopas, debido a una caída en la producción de trigo.
"Entre diciembre y enero pasados, las zonas productoras de trigo en el norte del país se vieron afectadas por el invierno. Mientras que las producciones deberían estar hoy por arriba de las seis toneladas por hectárea, tenemos una media de cuatro o 4.5 toneladas", detalló el secretario de Organización de la Alianza Campesina del Noroeste (Alcano), Raúl Pérez Bedolla.
Además, los conflictos en Ucrania -uno de los principales exportadores del grano- por la adhesión de Crimea a Rusia, así como la sequía en Sudáfrica, provocan inestabilidad y presión en los mercados internacionales.
Incluso en los precios a futuro de la Bolsa de Chicago (CBOT), el grano que se había mantenido estable hasta mayo de este año presenta incrementos de 0.9% en el precio por tonelada para julio y septiembre próximos.
Las perspectivas para maíz y trigo siempre estarán vinculadas a efectos climáticos e incluso políticos, señaló Pérez Bedolla, por lo que habrá una baja en los inventarios de este grano y por lo tanto una tendencia a que los precios vayan al alza pasando la cosecha, en el mes de julio, fenómeno que se incrementará en agosto.
“Al registrarse más demanda de ese grano, vamos a tener una repercusión alcista hacia los productos finales que es el pan incluso la harina, la sémola para las sopas”, advirtió el vocero agrario.
