No es por su condición de panistas (PAN) que pudieran ser maloras y que enloquecidos fueron a Brasil para ver jugar a la selección nacional de México y para arrastrar el Cielito Lindo e, incluso, para gritar: “¡Puto!” al adversario deportivo… Pudieron ser de cualquier otro partido político: Es naturaleza humana. Sí, pero...
Hoy están detenidos cuatro mexicanos en Brasil. Se presumen delitos como ‘abuso en contra de una dama y golpes a dos personas, brasileños’: infracciones calificadas en las leyes brasileñas por las que podrían ir a la cárcel de uno a ocho años, según se dice. Y si esto es así, todo por un momento loco, por un momento de su entendida libertad a todo lo que da, fuera de su territorio y de su espacio vital. Creyeron que su monte de orégano se extendía hasta Brasil.
Hoy se sabe mucho de ellos: nunca se imaginaron que de tal manera llegarían a estar en la cresta informativa de México: Dos de ellos, ni como funcionarios públicos ni como legisladores hicieron tal por el país que el mundo de la gratitud volviera la vista a ellos.
Así que Rafael Miguel Medina Pederzino (31), Sergio Eguren Cornejo (37), Ángel Rimak Eguren Cornejo y Mateo Codinas Velten (35) fueron trasladados el jueves pasado al Instituto Penal Francisco Hélio Viana de Araujo, en el municipio brasileño de Pacatuba en espera de seguir el proceso y del dictado de su sentencia por las leyes de aquel país. Mientras, acá, la condena parece haber sido dictada…
La historia es conocida: salen fuera de sí luego del juego del domingo 29 de junio entre México y Holanda en el que nuestro país dejó la fiesta en paz. Pero ellos no: ellos siguieron su fiesta y, por lo mismo, se sintieron en libertad para hacer lo que probablemente hacían en territorio nacional mexicano cuando eran todopoderosos muchachos triunfantes, “amigos de…”…
El consulado mexicano allá, hizo lo que tenía que hacer: apoyarlos: oírlos e intervenir para buscar su libertad. Sin embargo allá no hay ni jueces que ‘ayuden’ ni se podría llevar a cabo un ‘juicio express’ y mucho menos la Suprema Corte de allá les absolvería luego de llamadas prodigiosas…
El problema para ellos, acá, es el desprestigio que ocurre luego de que se ha politizado el tema. El punto central está ahora en que ‘son panistas’. Y de ahí se deriva el canto del cisne para ellos. Naturalmente el señor Gustavo Madero melifluo y miedoso se apresuró a ‘repudiar su comportamiento’ el martes primero de julio.
Así que aquellos que apoyaron la causa política del PAN como legisladores locales, como funcionarios delegacionales o del mismo partido en tiempos de campaña electoral son ahora descalificados por razones que tienen que ver con su comportamiento público fuera de México.
Y más: el delegado de Benito Juárez, Jorge Romero Herrera, decide el miércoles 2 de julio ‘separarlos de su cargo’: aquellos a los que él mismo puso ahí como Director General de Desarrollo Delegacional (Sergio Eguren) y Director General de Coordinación de Gabinete y Proyectos Especiales (Rafael Medina), los mismos que fueron diputados a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal hasta 2012. Puestos de lujo para sus amigos panistas de lujo, antes.
El cuidado de los daños políticos rebasa la solidaridad partidaria: eso es.
En todo caso lo que importa ahora es, si, que se haga justicia-justa en Brasil si es que se prueba que cometieron el delito por el que se les acusa. Porque el estruendo de los hechos, allá, suena más a demostración de autoridad y a ejemplo de lo que es capaz de hacer la autoridad si alguien se pasa de la raya. Acá el estruendo tiene que ver con su origen partidario.
En el fondo de todo esto radica el ¿cómo llegaron allá? ¿Por qué se les otorgaron esas vacaciones y si realmente les correspondían? ¿Cómo está eso de que uno de los ahí presentes es representante de la empresa Oracle de México y viajaba con ellos luego de que, según publicó el periódico Diario Rumbo de México, como empresa acababa de proveer a la Delegación Benito Juárez de un software para el recién inaugurado Centro de soluciones de la Delegación Benito Juárez…?
El hecho obliga a que a través de Transparencia, los mexicanos sepamos cómo es que tantos funcionarios públicos o representantes nacionales se fueron a poner la playera verde o roja por Brasil, con qué recursos y cómo es que tienen ese tiempo precioso mientras en el país las cosas están a punto de reformas y de turrón social. Algunos fueron, incluso, en avión privado
Pero sobre todo, y aquí volvemos a la cuenta inicial: la naturaleza humana. Resulta que tanto su partido como su fuente de empleo: panistas, les declaran el rechazo a los ex legisladores y ex burócratas panistas… Y voltean la vista y se avergüenzan de ellos… Caray… Si son los mismos de hace quince días.
No vale historia partidaria. No vale, incluso, que ellos mismos los contrataron para estar en la nómina de la Ciudad de México… Digamos que esto es una traición política y eso deberán conocerlo los panistas para que sepan en qué aguas están nadando.
