No puede llamarse casualidad.
A sus condiciones de pobreza, Oaxaca, Guerrero y Michoacán agregan dos constantes, la debilidad institucional y el descalificado sistema educativo.
No se sabe cuál de los dos fenómenos es primero en ese círculo vicioso.
Por historia el primero de esos ejemplos es Guerrero.
Esa entidad se ha distinguido por la rebeldía de sus maestros, buena parte de ellos surgida de la Normal de Ayotzinapa, hoy cabeza del movimiento estudiantil.
Ahí se formaron guerrilleros famosos como Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas, varios de cuyos compañeros todavía andan en activo.
Amnistiados, participan en la formación de grupos inconformes y cuando aparecen los conflictos tratan de mantenerse a distancia para no llamar la atención.

Las áreas de inteligencia completan informes sobre quienes, como en diciembre de 2011 y septiembre-octubre de 2014, han estado al frente del movimiento.
Y se les investiga no por la protesta, sino por su recurrente proclividad a la violencia mediante el secuestro de autobuses, delitos comunes, protestas e incendio.
Le adelanto: el conductor de la quema de la gasolinera de Chilpancingo el 12 de diciembre de 2011, es quien estuvo al frente cuando prendieron fuego al Congreso y a los palacios de Gobierno y municipal.
¡CUIDADO! EL MEXE NO ES AYOTZINAPA
Pero hablábamos de tres estados con los peores índices educativos.
En 2003, cuando los normalistas de El Mexe, Hidalgo, rebasaron sus niveles tradicionales de violencia y el gobernador Manuel Ángel Núñez Soto decidió cerrar el plantel y becar a sus más de 500 alumnos en otras instituciones, el gobierno de Vicente Fox entró en angustia.
El operativo se hizo sin generar nuevos conflictos y el paso quiso darse en otras instituciones, entre ellas la Normal de Ayotzinapa, en Guerrero.
Las autoridades federales de gobierno y educativas, con Reyes Tamez al frente, citaron a varios expertos y se sorprendieron cuando el entonces secretario de Educación de Guerrero, Humberto Salgado, se opuso.
-¡Cuidado! Guerrero no es Hidalgo ni El Mexe es Ayotzinapa. Para el magisterio de Guerrero Ayotzinapa tiene el mismo valor histórico que el petróleo para los mexicanos.
Ayotzinapa sigue abierto y hoy es el símbolo de la protesta mundial.
En Oaxaca, la historia es distinta: desde los ochenta con Heladio Ramírez la Sección 22 del SNTE ha sido consentida y ahí están los resultados.
Más de tres decenios de recibir dinero a granel, de enriquecer camadas de maestros, y de nada ha servido.
Como tampoco ha servido en Michoacán, en este caso la Sección 18 y otros planteles normalistas a cuyos directivos académicos y estudiantiles les ha servido durante decenios.
El presupuesto es finito y las ambiciones infinitas.
SIN PROTOCOLO PARA NIÑOS MIGRANTES
1.- Esta semana comenzará un nuevo esfuerzo por intentar disminuir el infierno de decenas de miles de niños indocumentados.
Coordinados por la Unicef, medio centenar de cónsules se reunirán para discutir un protocolo a fin de saber cómo ayudarlos y defenderlos tanto en su tránsito por México como en Estados Unidos.
2.- En un esquema diferente, el subsecretario de Desarrollo Social, Ernesto Nemer, asistió a una reunión de migrantes y les anunció el fortalecimiento de programas de apoyo para la inversión.
En especial se enriquecerá el programa 3x1, dedicado a apoyos productivos.
El límite de financiamiento gubernamental subirá de 150 a 250 mil pesos, con la evaluación obligatoria de inversión y resultados.
Y 3.- la Comisión de Hacienda del Senado de la República, a cargo de José Yunes, ha iniciado el análisis de la minuta de la Ley de Ingresos para 2015.
Se trata de no hacerle muchos cambios.
El coordinador priista, Emilio Gamboa, la define como parte del sistema de planeación nacional para asegurar recursos a fin de fomentar el empleo y la producción.
