El sábado 27 de septiembre había mucha confusión en Guerrero.

 

Los informes sobre lo ocurrido en Iguala durante la noche y la madrugada no eran completos y, en ese ambiente, el gobernador Ángel Aguirre, ordenó pedir informes.

 

Su equipo, desde el secretario particular hasta el procurador y obviamente el secretario de Gobierno, llamaron al alcalde José Luis Abarca para preguntarle la versión de los hechos.

 

La comunicación se logró por vía telefónica ese sábado por la mañana.

 

-¿Qué sucedió? -preguntaron a Abarca.

 

El todavía presidente municipal de Iguala narró cuanto hizo a partir del informe de su esposa María de los Ángeles Pineda como presidenta del comité municipal del DIF.

 

No aludió a él, claro está, como acto de lanzamiento para sucederlo en la alcaldía, bien fuera por el PRD o Morena de Andrés Manuel López.

 

-Por el PRD o Morena, pero ella será alcaldesa -había advertido el propio Abarca a Los Chuchos.

 

Y sí, había un doble acuerdo con López: ella sería edil y él diputado federal para, desde el Congreso de la Unión, impulsar su carrera para gobernador.

 

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YO SÓLO ORDENÉ DETENERLOS”: ABARCA

 

Los colaboradores de Ángel Aguirre tomaron nota.

 

Llama la atención un dato: desde las 18:00 del viernes hasta la mañana del sábado no hubo intervención política del gobierno de Guerrero en Iguala.

 

Seis muertos, dos enfrentamientos, decenas de jóvenes desaparecidos, un alcalde como presunto culpable, su esposa relacionada desde tiempo atrás con el crimen organizado y el cártel Guerreros Unidos…

 

Y nada.

 

Pero esta es una reseña y sigamos con la historia:

 

El personero del gobernador Aguirre preguntó al alcalde de Iguala qué pasó con los normalistas.

 

-Nada, yo simplemente pedí que los detuvieran para evitar que interrumpieran el acto del DIF -contestó.

 

-¿Nada más eso?

 

-Sí.

 

-¿Y dónde están?

 

-No sé, yo no ordené detenerlos.

 

-¿Quién los tiene?

 

-Si son normalistas, como aseguran, deben haber huido e internarse en la sierra -aventuró el alcalde Abarca.

 

-¿No los tiene la policía?

 

-No.

 

-Pero si usted ordenó a la policía municipal detenerlos…

 

-Sí, le pedí a mi secretario de Seguridad Pública (Felipe Flores Velázquez, hoy prófugo)que no los dejara llegar al acto, pero no que los encarcelaran.

 

Este fue el informe rendido al gobernador Aguirre.

 

Se dio poca importancia al secuestro y la desaparición de normalistas, al grado de no difundir información.

 

El domingo 28 de septiembre el mandatario se reunió con una comisión de normalistas y en el boletín sólo se dedicó un párrafo:

 

“En cuanto a los jóvenes reportados como presuntamente desaparecidos, con base en la información proporcionada por el Comité Estudiantil de Ayotzinapa, hay 58 estudiantes en esa condición. Por ello, se inició la averiguación previa No. AEBPNL/49/2014, realizándose las primeras acciones de investigación para su búsqueda y localización”.

 

 

EL EX ALCALDE DESCONOCE EL PARADERO

 

1.- Los investigadores se dieron cuenta ayer de un hecho: el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, era un pobre diablo al servicio del crimen organizado.

 

Ordenó detener a los normalistas para mantenerlos alejados de su esposa María de los Ángeles Pineda, pero no secuestrarlos y desaparecerlos.

 

En consecuencia, no sabe a dónde se los llevaron, a quién se los entregaron, cómo los maltrataron y menos si los asesinaron.

 

Dicho de otra manera: Abarca no aclarará el paradero de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

 

2.- Anulados por la Corte los primeros efectos de la Ley de Consulta Popular, el coordinador parlamentario priista Manlio Fabio Beltrones propuso modificar ese ordenamiento.

 

-Dicha legislación debe ser más precisa y evitar interpretaciones subjetivas de la Corte, como ocurrió con las propuestas presentadas por los partidos políticos -declaró ayer Beltrones.

 

Y 3.- el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, salta de gozo: los Juegos Centroamericanos dejarán más de tres mil millones de pesos en ganancias.