Una vez tras otra, la frase se repetía. La vimos en cartulinas escritas a mano, en mantas, sobre cruces; dibujada al pie de la rectoría de la UNAM, frente a la Ibero, ante la Procuraduría General de la República, en las carreteras bloqueadas… y la escuchamos en voz de miles de jóvenes que al unísono gritaban: “¡Fue el Estado!”
Ayotzinapa una vez más.
El clamor de los padres y familiares de las víctimas y familiares de los 43 normalistas desaparecidos. Las fotografías de todos ellos a lo largo de las marchas con una pregunta al pie de cada rostro: ¿Dónde estás?
La indignación y el dolor aumentan.

La detención hace dos días del alcalde con licencia de Iguala, José Luis Abarca y de su esposa, María de los Ángeles Pineda, no fue suficiente para contener siquiera las protestas estudiantiles por todo el país que no paran de exigir a voz en cuello: “¡Vivos los llevaron/vivos los queremos!”
Marchas incesantes. Rostros crispados. Carteles y gritos que se alzan, que demandan ¡justicia!, que denuncian e interrogan a su paso:
-¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?
-No sólo son los 43, es la inseguridad, la violencia, los abusos, la represión.
-En México es más peligroso ser estudiante que narcotraficante.
-Narro: Sí es crimen de Estado.
-Cuando la tiranía se hace ley, la rebeldía se hace un derecho.
-No somos todos. Faltan 43.
-¿Y si tu hijo fuera el #44?
-Nos arrebataron tanto que nos quitaron el miedo.
-Pienso, luego me desaparecen.
-No llores por un mundo que lucha. Lucha por un mundo que llora.
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EN EL POLITÉCNICO SE ROMPIÓ UN MITO.- Los funcionarios que acudieron a dialogar con los estudiantes del Poli el martes pasado, salieron de Zacatenco un poco magullados –“pagamos el noviciado”, dirían- pero contentos.
Y es que las críticas que tuvieron que aguantar de parte de los jóvenes integrantes de la Asamblea General Politécnica durante la primera mesa de diálogo, no fueron pocas, ni suavecitas.
Pero bien lo valía, nos comentan: “Avanzamos y vamos a avanzar más”.
Además de que rompieron el mito de que el gobierno no puede dialogar en los espacios de los universitarios.
Incluso, nos cuentan, los alumnos se comportaron con ellos durante los traslados con una gran “disciplina para mantener la seguridad” -“nos cuidaban y hasta nos acompañaban al baño”, contarían- y una “cordialidad política” encomiable.
Fernando Serrano Migallón, subsecretario de Educación Superior, era uno de los más optimistas con lo ocurrido en el auditorio -coloquialmente conocido como El Queso-; además, para él era una prueba pues iba como coordinador de todos los participantes del lado del gobierno.
“Es un hombre muy fijo en sus ideas de cómo sacar las cosas adelante pero sabe flexibilizar cuando se requiere”, describió uno de los participantes de la mesa.
Hoy vuelven a sentarse con los jóvenes. La idea desde la Secretaría de Educación Pública es “ir poco a poco” y hacer lo posible por convertir la mesa de diálogo en una mesa de acuerdos.
Si tienen éxito, la SEP recobrará sin duda la autoridad moral que hace años perdió y que tanto le hace falta.
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SI TE PIDEN LA GRÚA, QUÉ QUIERES.- Elvia Berumen, hija del propietario de las Grúas Berumen, Salvador Berumen Camarillo (en una de cuyas casas se encontró a José Luis Abarca y a su esposa), contó al reportero de 24 HORAS, César Barboza, que la empresa de su padre ha prestado servicio para eventos de muy distintos partidos y gobiernos:
“Estuvimos con Eruviel Ávila, en el Guerrero Chimalli (escultura monumental en Chimalhuacán), en el Estadio Azteca, en el mitin de (Andrés Manuel) López Obrador; también para movilizar un helicóptero de Toluca a Guerrero… Si te piden la grúa, ¿qué quieres que le diga al cliente?”, señaló.
Este trabajo con gobierno no es directo, describió, es por medio de contratistas, como alguna constructora y ellos nos contratan las grúas… Nosotros lo que tenemos es equipo y normalmente proveemos a más gente de ese equipo”.
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GEMAS: Regalito del dirigente de Nueva Izquierda, Jesús Ortega: “Pedimos a Abarca que dejara el cargo, también a Ángel Aguirre. Nos parece que debiera ser de la misma manera en Tlatlaya o Tamaulipas”.
