Fue muy semejante a lo largo de la sesión. Pero a las seis de la tarde con ocho minutos, desde la tribuna del Senado, el panista Javier Corral quiso evidenciarlo: pidió al Canal del Congreso “un paneo” del salón de sesiones para que se viera en vivo y a todo color qué tan desierto se hallaba.
Nadie hizo caso al legislador. En el Canal del Congreso ni se inmutaron ante la petición del senador Corral. Las cámaras siguieron estáticas enfocando al orador en la tribuna. Al propio Corral.
El panista no dejó pasar el simbolismo del momento:

“Este momento -dijo- ilustra la enorme insinceridad que existe en la oposición y la enorme hipocresía que hay en el gobierno. Estamos ante un pleno semivacío en el que nadie le cree al Presidente de la República…
“¡Ni siquiera los senadores del gobierno toman en serio al Presidente de la República! ¡Nadie cree en el plan que acaba de presentar! Si no, aquí estaría su bancada debatiendo con la oposición”, aguijoneó.
Pero no había quien le respondiera, chiflara o abucheara durante este debate sobre las acciones anunciadas por Enrique Peña Nieto para combatir la corrupción y la impunidad.
Así que Corral siguió:
“El Presidente ha sido incapaz de entender el momento actual… El Presidente paga las consecuencias de encerrarse en un trío de voces: Miguel Osorio Chong, Luis Videgaray, Aurelio Nuño. El universo de sus oídos.
“¡Ni un golpe de timón, ni manotazo al pacto de impunidad y ni una sola medida para atajar la corrupción que lo enloda!”, reclamó el panista.
Eso fue el tono de Corral. Y no fue el único.
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LA VENGANZA DEL PAN.- Los sucesos de Iguala trastocaron el tablero político. Los bocabajeados de antes, los que perdieron la presidencia de la República y vivieron en crisis hasta hace unos meses, ahora se yerguen y van por su revancha.
No sólo andan con la adrenalina en pleno, sino desafían y contraatacan. Ayer repartieron una carpeta con la descripción de las empresas relacionadas con Enrique Peña Nieto y Obras y Servicios Públicos.
Inicia así: GRUPO HIGA. Constructora Teya -una de las compañías mexicanas que integra el consorcio que se perfiló para construir el tren de alta velocidad México-Querétaro- forma parte del grupo empresarial que rentó aeronaves para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en el año 2012.
Constructora Teya es una de las filiales del Grupo Higa, perteneciente al empresario Juan Armando Hinojosa Cantú.
Luego vienen los contratos, si se trata de una obra federal o estatal y quiénes los dieron, y algunos aspectos relevantes de éstos, como el monto.
Sigue con el GRUPO GIA+A (propiedad de Hipólito Gerard, cuñado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari) y sus obras, luego con Prodemex propiedad del empresario Antonio Boullosa, cercano a la familia Vázquez Raña. Esta constructora, indica el texto, “fue una de las favoritas del gobierno de Peña Nieto”. Se anexan evidentemente todas las obras que hicieron.
Aparecen también la firma española -“señalada por recurrir al tráfico de influencias”- Obrascón Guarte Lain (OHL), cuya división en México es dirigida por José Andrés de Oteyza con una larga lista de servicios requeridos; y Grupo de Abogacía Profesional (GAP), cuyo dueño Emilio Fraga y su familia “participaron en la campaña” de EPN.
Y cierra con UNIT 304 OTO, INC, empresa “creada para fungir como dueña legal” del departamento de la esposa del Presidente, Angélica Rivera, en Ocean Tower One en Miami.
A la carpeta hubo quien nos agregó un comentario: “Es nuestro turno, ahora vamos por ellos y los vamos a hacer picadillo”.
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GEMAS: Obsequio del rector de la UNAM, José Narro: “No es posible aceptar un México amedrentado, sumido en el terror, el odio o la venganza”.
