Murieron con un mes de diferencia: Julio Scherer García, el pasado 7 de enero, a los 88 años. Mario Vázquez Raña, ayer, 8 de febrero, a los 82 años.
Ambos tuvieron que ver con el periodismo, pero lo vivieron de muy distinta manera: Scherer fue enteramente periodista –de pies a cabeza– mientras que Vázquez Raña fue eminentemente un empresario de medios.

Los dos, también, fueron marcados por Luis Echeverría Álvarez –quien curiosamente les sobrevive a sus 93 años– durante su estancia en la Presidencia de la República (1970-1976):
–A Mario Vázquez Raña, encumbrándolo: le entregó toda la Cadena García Valseca (más de 35 periódicos en aquel entonces, con presencia en todo el país). Dejó en sus manos (algunos sostienen que como mero prestanombres de Echeverría) el gran emporio que construyó el coronel José García Valseca desde los años 40 y que al final quedó atrapado en deudas con la Productora e Importadora de papel (PIPSA), entonces propiedad del gobierno.
Echeverría logró incluso evitar que el Grupo Monterrey, encabezado por Eugenio Garza Sada, entrara al rescate de los “Soles”. Adelantó el trámite del cheque y pagó horas antes que los regios.
–A Julio Scherer García, defenestrándolo. O para ser más precisos, provocando un “golpe” en la cooperativa Excélsior, en julio del 1976, cuando “El periódico de la vida nacional” comenzaba a significarse por su apertura y el despliegue de plumas críticas al gobierno.
Las consecuencias de ambos actos, realizados desde la investidura presidencial, también fueron diametralmente opuestas:
-Para el ex director de Excélsior el camino fue arduo. Fundó la revista Proceso –cuyo primer número circuló en noviembre del 76– pero no logró su sueño de dirigir de nuevo Excélsior o fundar otro diario. Sin embargo, Julio Scherer García –por su ética, por su instinto periodístico, por sus libros y sus enseñanzas– ha pasado a la historia como uno de los más grandes periodistas de México.
–La Cadena García Valseca, por su parte, se convirtió en la Organización Editorial Mexicana (OEM). De sus cerca de 70 periódicos en el país, ninguno conserva ya –en algunos casos ni siquiera lo logró– el liderazgo periodístico en las distintas entidades del país.
Su gran diario deportivo El Esto, ha sido rápidamente desplazado en los últimos años por Récord.
Su fuerza económica actualmente proviene de la papelera La Ponderosa (es lo que era antes PIPSA y vale más que la propia cadena de medios). Vende papel a más de 50% de los periódicos del país y produce las cajas de los cereales Kellog’s y de medicinas.
Y Mario Vázquez Raña será más bien recordado como empresario y por su papel al frente del Comité Olímpico Mexicano.
Son pues dos historias, acuñadas una y otra por razones muy diferentes, hace cuatro décadas. Y hoy, aunque Echeverría aún sobrevive, han cerrado su círculo.
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LO QUE SIGUE PARA LA OEM.- Las señales venían apareciendo. No hace mucho, el directorio de la OEM tuvo un cambio importante: bajo el nombre de Mario Vázquez Raña, presidente y director general, apareció por vez primera en su historia el nombre de Paquita Ramos de Vázquez (esposa de don Mario), como vicepresidente y subdirectora general.
Esto significa, según nos corroboran colaboradores cercanos, que será la hoy viuda de Mario Vázquez Raña quien decida qué hacer con la OEM (dudan que la venda) y a quién poner al frente a dirigir.
Las opciones de entrada son dos: que ponga como director a su hijo mayor, Mario. En términos periodísticos no sería la mejor decisión, pero el corazón de doña Paquita se vuelca ahí.
La otra es que ponga a su hijo menor, Mauricio, que es talentoso y sí sabe del negocio periodístico. El problema con él es que don Mario lo corrió por problemas familiares.
Tocará a doña Paquita decidir. Pero por lo pronto, ya se retiraron de la licitación por la cadena de televisión. Hace 10 días se lo hicieron saber al Instituto Federal de Comunicaciones.
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GEMAS: Obsequio del experto en religiones Elio Masferrer: “El papa Francisco prepara el retiro del arzobispo Norberto Rivera”.
