Llevar un refrigerio o colación para consumir a media mañana o media tarde es un buen hábito que no hay que olvidar, esto nos ayuda a moderar el apetito, pero en ocasiones la selección de estos alimentos no es correcta.

 

Chocolates, papas fritas, galletas o barritas de granola, son altos en azúcar; sal y grasa, por ello no son opciones para un refrigerio. De acuerdo con la nutrióloga Guadalupe Herrera, la mejor opción es preparar colaciones saludables, por ejemplo se puede mezclar granola, nueces, almendras y avellanas (sin azúcar o sal), arandanos, pasas verdes, amaranto y avena tostada; y guardar en un recipiente hermetico, ésta no tendrá azúcar o grasa añadida; esto favorecerá la concentración y rendimiento intelectual.

 

Otra opción es una pieza de fruta entera o fruta picada natural; ésta aporta energía, fibra, vitaminas, minerales, contribuye a la saciedad y favorece la concentración durante el trabajo. “Olvídate de jugos o smoothies, pues contienen más azúcar”, dijo la especialista.

 

“Es importante no excederse durante las horas de los refrigerios. Una porción de granola o mix de semillas son 30 gramos. Es decir, un puño pequeño, no más, en especial si tu trabajo es sedentario”, aseguró.

 

Tanto en el trabajo como en casa, el líquido por excelencia para beber es el agua natural. La recomendación de consumo de agua es de 1.5 a 2.5 litros de agua al día. Ésta es indispensable para el cuerpo y, beberla de forma natural, es esencial para el organismo, pues cuando no lo hacemos aparecen síntomas de deshidratación, como sueño, cansancio, dolor de cabeza y agotamiento crónico.

 

El agua nos proporciona una hidratación adecuada, es decir, un balance de fluidos corporales, participa en reacciones metabólicas, favorece la digestión y contracción muscular, aumenta tu concentración, durante el trabajo, por ello nunca debe de faltar.

 

Según Herrera, beber café o té con moderación (hasta 3 tazas) estimula tu sistema nervioso y mejora tu rendimiento cognitivo, sólo se debe recordar prepararlo sin azúcar o endulzarlo con algún endulzante natural, como Svetia.

 

Otras opciones de refrigerios son las ensaladas, en especial, para estos días de calor. Sin embargo, la nutrióloga afirmó que una ensalada es más que lechuga y agregar otros ingredientes como el elote, espinaca, alfalfa y diversas proteínas, resulta más rico y saludable.

 

“Por ejemplo, el elote cocinado al vapor aporta un sabor crujiente; las espinacas crudas, además de aportar un sabor diferente, contienen hierro y vitaminas del complejo B, lo que favorece la concentración. Para el integrar la proteína, se pueden utilizar bolitas de requesón, queso panela o rollitos de jamón de pavo. Todos estos ingredientes se pueden consumir en frío”, comentó la especialista.

 

La clave para que un refrigerio sea saludable es que sea bajo en grasa, azúcar y sal, además de elegir porciones pequeñas de alimentos. Por ello, las ensaladas, mix de semillas, fruta entera o picada son las mejores opciones, se conservan y se pueden transportar fácilmente.

 

Recomendaciones 

 

  • Tomar de 1.5 a 2.5 litros de agua
  • Comer semillas (sin sal o azúcar)
  • Preparar ensaladas con distintos tipos de vegetales y frutas
  • Evitar el azúcar y las grasas
  • Moderar el apetito

 

 

 

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