San Luis Potosí fue el patito del priismo nacional en estas elecciones.

 

A su gobernador, Fernando Toranzo Fernández, no lo bajaban de “burro”. Consideraban –al igual que buena parte de los potosinos– que no había hecho un buen gobierno. Notaban deseos de cambio en la ciudadanía y aun antes de que comenzaran las contiendas electorales daban por perdido el estado para el PRI.

 

Una anécdota ilustra claramente lo que pensaban en la sede nacional del tricolor sobre el proceso electoral potosino. Ocurrió cuando estaban por definirse las candidaturas de las nueve gubernaturas a disputarse el 6 de junio:

 

Nombres, expedientes, números, encuestas iban y venían de un lado al otro de la mesa. Un buen rato llevaban en ello, cuando uno de los presentes preguntó: ¿Y en San Luis…?

 

Hubo un silencio. Luego, una voz de entre los jerarcas del PRI soltó con sarcasmo: ¿Y para qué queremos candidato ahí…?

 

A las carcajadas de los presentes siguió una decisión: Dejar que el propio gobernador eligiera a su candidato. Así la derrota por entero iría a la cuenta de Toranzo. A fin de cuentas, calculaban, no había manera para el PRI de ganar la elección (se veían hasta 15 puntos abajo).

 

Comenzó el rejuego.

 

Sin las presiones del centro –más bien, abandonado a su suerte–, Toranzo eligió a su candidato. Sería Juan Manuel Carreras López, su secretario de Educación (doctor en Derecho por la UNAM y ex colaborador de Felipe Calderón en la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra, de la que fue director).

 

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Por su parte, los panistas (afines a Gustavo Madero), que ya se veían gobernando, bocabajearon a su mejor candidato: el senador panista Octavio Pedroza Gaitán. Las filas azules se dividieron.

 

La molestia por la actitud de los maderistas fue tal que hasta el mismísimo alfil maderista, Alejandro Zapata Perogordo, perdió la candidatura en la contienda interna frente a una “ilustre desconocida”, la senadora Sonia Mendoza.

 

La gran ventaja de Acción Nacional se vino abajo.

 

Tanto, que al arrancar la contienda, algunas encuestas situaban a la panista, ya ni siquiera en empate, sino hasta cinco puntos por debajo del priista. Mendoza le echó ganas. Sostuvo el marcador lo más que pudo, pero la división en su partido la derrotó.

 

Carreras, en cambio, contó con todo el apoyo del gobernador Toranzo. Su capacidad de operación en el estado fue fundamental para sobreponerse a los números rojos en la capital.

 

Al final, la diferencia entre uno y otro fue tan sólo de 2.67%.

 

Pero contra toda predicción (priista), el patito feo y el “burro” de Toranzo ganaron su elección.

 

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LOS DEL NUEVO PRI QUE PERDIERON.- ¿Se acuerdan cómo nos hablaban del nuevo PRI y nos presumían sus nuevos rostros?

 

Bueno, pues dos de ellos –casi clones de Enrique Peña Nieto–, Rodrigo Medina (Nuevo León) y Aristóteles Sandoval (Jalisco), no vieron la suya en estas elecciones. En ambos casos, sus candidatos fueron derrotados de manera apabullante.

 

Un tercero –también rostro joven–, José Calzada (Querétaro), dicen que aún no entiende por qué el candidato de su partido no logró ganar.

 

En Colima, el candidato priista José Ignacio Peralta apenas si logra alcanzar un apretadísimo triunfo, cuando el PRI había arrancado con una gran ventaja. La caída tricolor –aun cuando se mantenga la victoria para el ex subsecretario de Comunicaciones– habría que atribuírsela a su promotor, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

 

(En cambio un operador del “viejo PRI”, Manlio Fabio Beltrones, hizo que su candidata repuntara más de 15 puntos y ganara la elección en Sonora. Incluso uno de los manlioclones –al menos es lo que intenta (desde el paradito) el perredista Silvano Aureoles– se llevó la elección en Michoacán).

 

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GEMAS: Obsequio del coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Ricardo Anaya: "Sostengo que lo más conveniente es que se convoque a la brevedad a la renovación de nuestra dirigencia nacional. Yo le he mandado una carta al presidente (Gustavo) Madero pidiéndole que se emita la convocatoria y le he expuesto las razones de mi solicitud: no hay tiempo que perder, el próximo año se renuevan once gubernaturas".