En 2010, cuando se acercaban las decisiones partidistas, dialogué con Manlio Fabio Beltrones.
–En el priismo sólo hay dos posibles candidatos presidenciales –le dije–, Enrique Peña Nieto y usted.
Corregí por cortesía:

–O usted y Enrique Peña Nieto, en el orden que se quiera ver.
El entonces senador Beltrones no lo pensó mientras avanzaba por el corredor legislativo:
–Yo no seré obstáculo para el triunfo de mi partido. Por encima de los nombres está la búsqueda de la Presidencia. Yo no tengo ninguna duda.
Cumplió en dos fases sucesivas:
Primero, cuando se acercaba el relevo en el PRI, no dudó en respaldar al más perfilado para suceder a Beatriz Paredes, el coahuilense Humberto Moreira.
Había consenso en torno a Moreira, algo no visto desde la pérdida del poder federal en 2000, como lo mostraron las ríspidas elecciones internas, primero entre Roberto Madrazo y Beatriz Paredes y luego ella contra Enrique Jackson.
En aquel momento Beltrones hizo su parte: convenció a senadores y diputados de impulsar la unidad interna, requisito para proyectar una campaña para regresar al PRI a Los Pinos.
Y cuando se acercaba el momento de la postulación, Beltrones dejó la ruta libre a Peña Nieto.
DE ENCARNACIÓN ALFARO A BALTAZAR HINOJOSA
Con esos antecedentes, llama la atención la actitud de los cercanos del presidente Enrique Peña Nieto.
Si por ellos fuera, Manlio Fabio Beltrones estaría por llegar al final de su carrera política.
Usan su influencia no nada más para opinar en contra del sonorense y lo manifiestan cuando se les pregunta si éste tendrá espacio en el gabinete una vez concluida la actual Legislatura, sino para evitar mayor acercamiento con Peña Nieto.
Y de momento, me aclararon ayer, no hay espacio en la agenda presidencial para Beltrones.
Al margen de esa animosidad, la especulación sigue:
–¿A dónde irá el actual coordinador de los diputados del PRI?
Oportunidades habría, como señaló el perredista Miguel Barbosa.
Según él, los cambios están cercanos e involucrarían a Enrique Martínez y Martínez, de Sagarpa, a quien muchos ubican en la presidencia del PRI.
Ésta quedará vacante en agosto.
El mexiquense César Camacho vive un periodo ampliado e irá a la Cámara de Diputados, qué ironía, para relevar a Beltrones.
Con él se irá Ivonne Ortega y, en su ausencia, la presidencia temporal del partido recaerá en Baltazar Hinojosa, perfilado desde ahora para gobernador de Tamaulipas y sustituto de José Encarnación Alfaro.
Desde Organización Alfaro estaba predestinado a conducir la renovación del PRI, pero fue quitado por un pequeño detalle: es paisano de Beltrones y, temían, podría cargar los dados.
HILLARY Y PERRY BUSCAN ASESORES MEXICANOS
1.- Buena parte de los aspirantes a presidentes de Estados Unidos buscan consultores mexicanos con un objetivo claro: elaborar estrategias de acercamiento con la comunidad hispana.
En estas negociaciones destacan dos de ellos por su fortaleza, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Rick Perry.
Por esto contrasta el discurso antiinmigrante y xenófobo del también republicano Donald Trump.
2.- El gobernador Rafael Moreno Valle presume ante quien lo escucha y en especial con sus correligionarios panistas el incremento en la votación para el PAN en Puebla.
Día a día aglutina apoyos para su precandidatura presidencial y ve con simpatía el lanzamiento de Margarita Zavala, esposa del ex presidente Felipe Calderón.
Magnífico, dice, pero debe haber piso parejo para todos.
Y 3.- la potosina Sonia Mendoza no quiso embarcar al PAN en una pelea judicial postelectoral.
