Desde enero el grupo de Gustavo Madero se planteó una meta:
–Dos estados más uno.
Es decir, si el PAN gobernaba Sonora y Baja California Sur, debía ratificar su supremacía en esos estados y uno más, presumiblemente Querétaro.
Recuperó Querétaro con Francisco Domínguez.
Por razones desconocidas, la cúpula panista no incluía a San Luis Potosí, donde las encuestas de aquella fecha le daban la ventaja sobre un priismo alicaído y un gobernador, Fernando Toranzo, con malas credenciales por atrabiliario y peor administración.
Discutí con varios dirigentes del PAN y siempre la respuesta fue la misma:
–Los dos actuales más uno. Con eso daremos imagen de victoria.

En su proyecto se atravesó Manlio Fabio Beltrones, quien convenció al presidente Enrique Peña de postular a Claudia Pavlovich sobre Ernesto Gándara, amo absoluto de las encuestas.
–Sonora será para el PRI. Con los dos gana, pero con él arrasa –escribí entonces.
Se cumplió le pronóstico: Sonora fue ganada por Claudia y en Baja California Sur el panismo conservó el poder con Carlos Mendoza sobre el tricolor Ricardo Barroso.
Ese capítulo está cerrado, como ratificará el Tribunal Electoral, cuyos magistrados analizan el comportamiento de candidatos y votantes y no se prevén modificaciones.
Salvo, vaya el adelanto, en un estado.
EL TRIBUNAL SÓLO ANULARÍA COLIMA
Ayer regresó Jorge Luis Preciado al Senado de la República.
Es un caso singular:
En 1994 era presidente de la Sociedad de Alumnos de la Universidad de Colima, desde cuya posición organizó la presencia del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio en el Paraninfo.
Fue un acto tranquilo.
Ese día, 10 de febrero, Colosio cumplía 44 años, había llegado de Guadalajara.
Afuera del Paraninfo había un joven dirigente recostado en el pasto con algunos amigos suyos.
Era Jorge Luis Preciado.
Cuando salía Colosio del Paraninfo, un joven le indicó:
–Ahí está Jorge Luis. Él está sumado a su campaña.
Colosio se acercó a saludarlo mientras aquél se levantaba del pasto y yo tomé la foto del saludo con la cámara de una alumna, imagen ahora utilizada para denostar a Preciado.
–No soy priista, pero estoy sumado a su campaña. Yo trabajaré con usted porque usted me convence –le dijo Preciado.
–Muchas gracias –le contestó Colosio mientras se tomaba varias fotografías con muchas jóvenes universitarias.
Ahora aquel dirigente estudiantil ha decidido dar la pelea al PRI y a eso regresó al Senado, donde fue coordinador de la fracción panista.
Es parte de una estrategia: todo el panismo ha tomado la determinación de apoyar a Jorge Luis Preciado en su lucha contra un proceso favorable al priista José Ignacio Peralta por poco más de 500 votos.
Y no, no llegó a quitarle el cargo de coordinador a Fernando Herrera, a quien desde ahora el comité de Gustavo Madero proyecta para candidato a gobernador de Aguascalientes.
PRI Y PAN: POLÍTICA A UNOS METROS
La política se hace con mesas de distancia.
Mientras el secretario general del PAN, José Isabel Trejo, y el coordinador Fernando Herrera comían y discutían el futuro del partido, a unos metros el dirigente priista César Camacho convivía con un grupo de amigos con motivo de un cumpleaños de meses atrás.
La celebración la pospusieron porque Camacho no podía distraerse en tiempos de campaña.
Convocó Miguel Lerma Candelaria y, decisión de invitador e invitado, asistieron el gobernador electo de Campeche, Alejandro Moreno, Alito; el ex gobernador quintanarroense Joaquín Hendricks, presidente de la Comisión Política Permanente del PRI; el ex mandatario tabasqueño Manuel Andrade, y Eduardo Elías Espinosa Abuxapqui, presidente municipal de Othón P. Blanco, mejor conocido como Chetumal.
