Esta semana tras la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán de la prisión de máxima seguridad del Altiplano, funcionarios del FBI y la DEA se reunieron con agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) para discutir sobre ello y coordinar esfuerzos para su recaptura, informó la agencia Reuters citando a un funcionario mexicano quien habló bajo condición de anonimato.
La reunión se dio en la ciudad de México el lunes pasado a la que asistieron agentes la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos(DEA), reveló la fuente en el anonimato sin que hasta el momento las autoridades federales den un reporte sobre este apoyo por parte de las agencias de seguridad de Estados Unidos.
Los responsables de la seguridad en México se han dicho sorprendidos por la fuga y el gobierno aseguró que esto sólo pudo ocurrir con la complicidad de funcionarios y personal de la prisión.
El director del penal del que nadie antes había escapado y Ramón Eduardo Pequeño, jefe de Inteligencia de la Policía Federal, a cargo de quien estaba la videovigilancia del capo fuera del penal, fueron cesados hasta ahora en la cacería por esta factura que ha llevado a EU a poner un valor de 20 millones de dólares por la cabeza de Guzmán Loera o por datos que lleven a su captura.
Autoridades de la administración de Barack Obama habían manifestado que buscarían extraditar al capo tras su recaptura en febrero de 2014 y a inicios del año trascendió en medios de EU que Washington habría presentado una solicitud formal, lo cual hasta ahora no se ha confirmado.
