El 15 de enero de 2014, al mediodía, comenzó un movimiento inusual en la oficina de Alfredo Castillo.
Su oficina era desocupada a las prisas porque dejaba la Profeco para irse a Morelia como comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral en Michoacán.
Era la gran oportunidad, dijeron en Los Pinos, de arrancar de la violencia a ese estado.
Transmití la información a mi periódico y 24 HORAS tuvo la primicia en internet.
Simultáneamente, el gobernador Fausto Vallejo era reconvenido por su pasividad y sobre todo por las malas relaciones de su hijo, Rodrigo Vallejo Mora.
–Ya le pedí que se comporte. Ya no dará de qué hablar –me aseguró Vallejo en un hotel de Polanco al tiempo de llamar a su vástago–. Ven, hijo, ya le dije al señor que te vas a portar bien.
Nada pasó: Vallejo y Castillo se fueron sin alcanzar su objetivo y, sujeto a juicios blandos, Rodrigo tampoco se ha portado bien.
–Hay avances, pero no paz –me dijo el ya gobernador electo Silvano Aureoles.
Teme recrudecimiento de la violencia y por ello, agregó frente a Guadalupe Acosta Naranjo, se necesita no sólo más del apoyo del gobierno federal, sino de innovar en coordinación con los tres niveles de gobierno.
En aras de integrar, planteó, la suma de Andrés Manuel López y su movimiento desde dos perspectivas básicas: elección de funcionarios capaces y suma de ideas en pro de la justicia y el desarrollo social.
La ocasión fue desechada por el tabasqueño por sus supuestas alianzas con el gobierno de Enrique Peña y colaborar en el Pacto por México.
–Como dirían los jóvenes, zafo.
Ahí se perdió otra oportunidad.
COLABORACIÓN DE COCOA CON AUREOLES
La propuesta de Silvano Aureoles a Andrés Manuel López no fue aislada.
En realidad le ofrecía un cogobierno con la inclusión de cuadros suyos –tres posiciones de primer nivel–, a fin de hacer válido, por fin, un proyecto de izquierda.
Perdida esa opción, ha volteado hacia otros personajes.
Ayer la agencia Quadratín, la cual por cierto el jueves recibirá la medalla Félix F. Palavicini en el Senado de la República, difundió una entrevista con Luisa María Calderón.
La hermana del ex presidente Felipe Calderón, derrotada en dos contiendas, informó al director Francisco García Davish del ofrecimiento de Aureoles para ocupar dos espacios en el gabinete.
En concreto le propuso la Contraloría del estado y la Secretaría de Finanzas y Administración, dos instituciones fundamentales para conducir y vigilar el gasto público.
Luisa María no aceptó, pero, me dijo anoche: “colaboraré desde un observatorio ciudadano”.
Ha prometido a Silvano trabajar en temas de seguridad –“me interesa muchísimo”–, las víctimas de la violencia y en general educación y finanzas.
Es la última oportunidad a la vista para Michoacán.
APUROS DE XÓCHITL EN MIGUEL HIDALGO
1.- La transición en Miguel Hidalgo ha perdido su tersura.
La delegada electa, Xóchitl Gálvez, y su antecesor Humberto Morgan no han podido firmar el informe final porque hay muchos datos incompletos y otros muy imprecisos.
Además, hay renuencia a aclarar varias observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, 46 millones de pesos bajo duda y un plazo perentorio: 22 de octubre.
¿Lo deberá hacer Xóchitl? ¿Con qué información?
2.- el gobernador Egidio Torre Cantú inauguró el Festival Internacional Tamaulipas con el mérito de llevar más de 800 eventos a los 43 municipios del estado.
Es la mejor forma de reactivar el turismo y mostrar avances, aseguró.
En otro tema, me explicó, conforme avanzan las investigaciones quedó demostrado cómo los empresarios Juan Manuel Gómez, padre e hijo del mismo nombre, fueron secuestrados y asesinados en Veracruz.
–Dos personas muy queridas en Tampico y por eso nos impactó –agregó.
