–¡A mí me valen madre las madrizas de los medios! Estoy acostumbrado a eso y más…–, respondía Arturo Escobar y Vega cuando en el entorno de la Secretaría de Gobernación le advertían de lo complicado que se había vuelto sostenerlo en la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana.
Es más, el del Partido Verde ni siquiera depuso su actitud soberbia cuando estalló la bomba de la solicitud (por parte de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, FEPADE) de una orden de aprehensión en su contra.
Escobar se apersonó para solicitar un permiso por 10 días sin goce de sueldo (así como, supuestamente, días atrás había solicitado permiso por dos horas sin goce de sueldo para participar en un acto de su partido).
La respuesta que recibió el flamante subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana fue que su cargo no era el de un afanador y no estaba sindicalizado. Que eso no se podía.
Vino entonces su separación del cargo. Definitiva, según refieren en las alturas de la Segob. Transitoria, “no tarda en volver”, a decir de allegados del propio Escobar.
Y siguen “trabajando” bajo los lineamientos de Escobar: rechazando que el Programa de Prevención sea nacional –“yo voy a decidir dónde se aplica”, declaró desde su llegada– y buscando cómo manejar desde su oficina –y no desde los estados y municipios– el presupuesto de la subsecretaría.
Pero algunos silencios significativos –sobre el escándalo en que se halla envuelto Escobar– podrían dar pauta sobre el futuro del ex vocero del PVEM: el del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong (ahora sí no ha salido a defenderlo como cuando su nombramiento en la subsecretaría), y el de Jorge Emilio González, el Niño Verde, quien tampoco ha dicho esta boca es mía, en espera de que el PRI lo apoye rumbo a la gubernatura de Quintana Roo.
En pocas palabras, no se ven muchas posibilidades para su retorno, aun cuando está de por medio la palabra de Aurelio Nuño –habría sido el promotor de su nombramiento, según refieren– en pago al apoyo que dio el Verde al PRI en las elecciones intermedias.
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Ruth Zavaleta había renunciado.- Por añadidura, en tan sólo los dos meses y medio que ocupó la silla en la Segob, Arturo Escobar se peleó con medio mundo.
Incluso, su directora general, Ruth Zavaleta Salgado, había ya presentado su renuncia al cargo. Se lo había hecho saber verbalmente a varios de los funcionarios de la secretaría a mediados de noviembre y sólo esperaba la cita formal para entregar la renuncia que llevaba en la bolsa.
La cita para entregar formalmente su carta de renuncia la tenía la ex diputada con el Oficial Mayor de la Segob el pasado 25 de noviembre; precisamente el día en que se hizo pública la petición de la FEPADE contra Escobar.
El tablero de ajedrez cambió por completo y Zavaleta se quedó con su renuncia en mano.
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Podrían fusionar prevención con derechos humanos.- La Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana nació de hecho con Roberto Campa Cifrián. Fue su titular hasta el 23 de abril pasado en que Osorio Chong lo designó subsecretario de Derechos Humanos de la misma Segob.
Ambas áreas, según refieren quienes han trabajado en ellas, tienen mucho en común. De ahí que hoy corra la idea de fusionar la Subsecretaría de Prevención a la de Derechos Humanos.
Pero no es una mera idea lanzada al aire. Es una posibilidad que se está analizando ya en serio en la Segob, pues no sólo tendría sentido la unificación de las áreas, sino que se cerraría ya definitivamente –de una manera más o menos razonable por lo que a Gobernación toca– el conflicto abierto por el tema Escobar.
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GEMAS: Regalitos contrastantes: Rosa en mano, Barack Obama acudió a la sala de conciertos Bataclán –donde murieron la mayor parte de las víctimas del atentado del 13 de noviembre en París– para rendir homenaje a los caídos; Enrique Peña Nieto enfiló a la embajada mexicana en Francia para escribir un mensaje en el libro de condolencias abierto por las dos mexicanas fallecidas durante los ataques terroristas.
