El calzado es una pieza fundamental en la vida cotidiana, por lo que el servicio de reparación de estos artículos es muy común; sin embargo, darles una vida diferente y transformar un par de tenis en un zapato formal o de vestir, es lo que caracteriza a Alejandro Muedano en su zapatería Back In Town, en la alcaldía Miguel Hidalgo.
A diferencia de otros, el oficio de zapatero lo aprendió por una cosquilla de curiosidad que le llegó al ser cliente de un local y no recibir el producto como él imaginaba que quedaría.
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“La verdad es que luego de ese suceso llegó la oportunidad de empezar a estudiar todo lo relacionado con el mundo del calzado y la limpieza. Entonces empezó este negocio por allá en 2019”, recordó.
Aunque en su local se dedican a la limpieza y restauración de calzado, bolsos y otros artículos, así como renovar y “regresar el valor sentimental”, optó por ir más allá y no sólo dejar un calzado viejo como casi nuevo, sino en uno completamente distinto y personalizado.
“Tomamos un calzado, por ejemplo, estos tacos (de futbol), podemos hacerle modificaciones a gusto. Por ejemplo, si se quieren usar para llevarlos en el día a día, se le quita la suela y se hacen algunos cambios en la composición”, expuso Alejandro, en entrevista con 24 HORAS.
Popularidad del local se dio por un trabajo con valor sentimental
Señaló que este tipo de trabajos suelen ser costosos la mayor parte del tiempo, por lo que son raras las ocasiones que se le piden.
“Tenemos nuestras hormas de plástico, van por tallas y formas. Por ejemplo, un zapato más picudo tiene forma distinta”, comentó.
Si bien se especializa en calzado, su popularidad lo llevó hasta un cliente inesperado, quien llegó con una petición que creía imposible y terminó marcando su carrera: la reparación de una gorra con un gran valor sentimental, pues pertenecía a su hijo fallecido.
“La persona nos llamó preocupada porque se trataba de una pieza sentimental de su hijo fallecido, la visera estaba rota entonces hubo que suplir y coserla. La verdad nos quedó como nueva y la persona nos contó la importancia que tenía para él dicha gorra, fue una historia conmovedora”, compartió.
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Si bien se puede pensar que el éxito de este local es la novedad respecto a la personalización de calzado, hay algo que llena más a Alejandro: la felicidad de sus clientes.
“Se siente muy bonito cuando un cliente sale con una sonrisa de satisfacción, porque no solo se trata de su calzado o el artículo sino de lo que simboliza para ellos”, dijo.
