En el corazón industrial y comercial de la alcaldía Iztacalco —donde están establecidas grandes naves, bodegas, talleres y locales gastronómicos— operar un negocio legal dejó de ser una labor de aspiración familiar.

Empresarios de distintos ramos, principalmente el de la construcción, así como locatarios de mercados, tiendas de barrio, puestos semifijos o hasta tianguistas de las colonias Granjas México y Agrícola Oriental, denuncian un acoso sistemático operado a través de una pinza criminal: por un lado, células delictivas dedicadas al cobro de piso; por el otro, redes de corrupción institucional encubiertas tras inspecciones administrativas e irregularidades en el uso de suelo.

Para los micro, medianos y grandes empresarios asentados en las dos colonias de esa demarcación, la extorsión no opera únicamente en la clandestinidad de las llamadas nocturnas o las visitas de cobradores en motocicleta. 

Publicidad
UNAM 475 años
 
Extorsiones en Granjas México y Agrícola Oriental
Funcionarios menores y verificadores de la alcaldía les exigen “moches” periódicos para frenar las suspensiones de obra o licencias. | Foto: Roberto Hernández/24 Horas.

Se ha consolidado una dinámica de “apriete burocrático" donde dependencias como la Dirección General de Gobierno y Protección Civil de la alcaldía, junto con verificadores e inspectores de desarrollo urbano e infraestructura, son señalados por la ciudadanía como el primer eslabón de esta presunta red de extorsión.

Testimonios que 24 HORAS recopiló de comerciantes y organismos empresariales revelan que las anomalías inician con las revisiones de permisos de funcionamiento, uso de suelo y dictámenes de protección civil. 

Bajo la amenaza inminente del levantamiento de sellos de suspensión de actividades o clausuras definitivas, diversos funcionarios menores y verificadores de la alcaldía exigen montos o “moches" periódicos para frenar las suspensiones de obra o licencias.

“Los cobros o moches van desde los 50 mil pesos mensuales a cantidades millonarias, hasta un millón de pesos, cuando se trata de la edificación de complejos habitacionales o nuevas plazas comerciales”, dijo un empresario de la construcción que pidió el anonimato.

Diversos funcionarios menores y verificadores de la alcaldía exigen montos o “moches" periódicos para frenar las suspensiones de obra o licencias. Foto: Roberto Hernández/24 Horas.  

Miguel, Director Responsable de Obra (DRO), de un edificio que tiene cuatro meses parado porque no ha cedido a las presiones de los funcionarios de la alcaldía, agrega: “Desde la administración pasada realizamos las denuncias y el problema sigue, es un temas sistemático que no sabemos si lo permiten las autoridades o hacen caso omiso porque a pesar de las promesas, las campañas mediáticas que hace la alcaldía, a la fecha sabemos que la extorsión sigue, encontraron un nicho aquí que no han podido detener”.

“Conocen de permisos, de multas, de faltas administrativas y eso nos hace sospechar mucho porque los moches los piden a negocios grandes, establecidos o a constructoras que apenas están empezando la obra”.

CorrupCero: la apuesta de la alcaldía

A este esquema institucional se suma la presencia de bandas locales organizadas que disputan el cobro de “derecho de piso” a comercios formales, mercados y tianguis. 

La administración de Lourdes Paz Reyes, alcaldesa de Iztacalco, ha sostenido que una de sus líneas de acción frente al problema es reducir la vulnerabilidad de los negocios mediante orientación, regularización y vigilancia de los procedimientos administrativos. 

Bandas locales organizadas que disputan el cobro de “derecho de piso” a comercios formales, mercados y tianguis. Foto: Roberto Hernández/24 Horas.  

Para ello, ha instrumentado el programa CorrupCero, una línea de denuncia directa para reportar a servidores públicos que exijan cobros indebidos o dinero por trámites y servicios gratuitos.

Este diario solicitó una postura de la alcaldía para saber qué otras acciones contra la extorsión se están llevando a cabo en la colonia Granjas México y Agrícola Oriental, sin embargo, hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

El área de comunicación social proporcionó un boletín del 1 de octubre pasado en el que se informa que como parte de las acciones para prevenir la extorsión se crean grupos de WhatsApp con comunicación directa, integrado por representantes del gabinete y del sector empresarial, que permite mantener un canal de contacto y atención oportuna ante cualquier situación que pudiera poner en riesgo a las y los empresarios.

El corazón industrial de Iztacalco

Las colonias Granjas México y Agrícola Oriental concentran la actividad industrial, logística y comercial de la alcaldía Iztacalco. La primera está catalogada como una zona industrial, logística y de servicios por ser un área con que alberga naves industriales, corporativos y complejos de bodegas.

Ahí se ubican compañías de comercio electrónico, entrega de última milla, paquetería y almacenamiento masivo corporativo de distintas empresas y rubros. En ese sector se fabrican prendas de vestir y hay bodegas de distribución de calzado/ropa como la marca Oggi Jeans.

Además, hay centros de producción de alimentos a gran escala e insumos gastronómicos como las plantas de procesamiento para cadenas como Sukiya o La Casa de Toño.

Las colonias Granjas México y Agrícola Oriental concentran la actividad industrial, logística y comercial de la alcaldía Iztacalco. Foto: Roberto Hernández/24 Horas.  

Mientras que la colonia Agrícola Oriental es una zona mixta de comercio, servicios e industria ligera. Es de las más extensas y densamente pobladas de la CDMX, donde predominan las actividades de comercio minorista, servicios locales y pequeña manufactura.

Su referente es el comercio minorista (retail) y mercados: tiendas de conveniencia, de autoservicio, mercados locales, giros de empeño/valuación y comercios de insumos.

Del 17 de julio al 1 de octubre de este año se han enviado a estos establecimientos 343 invitaciones de regularización, de las cuales 71 derivaron en verificaciones por parte del área jurídica: 28 correspondieron a espectáculos públicos, 20 a construcciones, siete a negocios mercantiles y seis de Protección Civil. Estos han resultado en 12 suspensiones y siete clausuras.