Tras los festejo en el Ángel de la Independencia por la victoria de México ante Corea del Sur, el Gobierno de la Ciudad de México implementó la Ley Seca a los establecimientos aledaños al Centro Histórico y Avenida Paseo de la Reforma, con la finalidad de respetar las fiestas bajo control.
Sin embargo, los locatarios reportaron que esta medida ocasionó pérdidas a los negocios locales.
“Nosotros somos locales y nos afecta más porque de esto vivimos y no tenemos ninguna comisión”, afirmó una dependienta de una vinatería cerca de la iglesia de San Hipólito.
“Más adelante hay un OXXO y está vendiendo alcohol y ¿Tú hasta qué hora vas a vender alcohol? Y resulta que es la única tienda que va a vender alcohol, todavía me dijo, Mándamelos para acá”, denunció la afectada.
¿Y la Ley Seca? Venden alcohol 'clandestinamente' en Centro Histórico
En un recorrido realizado por 24 HORAS, se pudo constatar que dicho establecimiento contaba con venta de alcohol, la fila era bastante amplia y misma estaba llena de jóvenes.
Sin embargo está no sería la única, pues en el Barrio Chino una abarrotería vendía alcohol de forma “discreta”, pues muchos visitantes señalaban el lugar como el sitio donde comprar alcohol.
Juana Recendis, locataria de Salto del Agua, señaló que la medida le parecía injusta.
“Gracias a Dios nos va bien, pero hay muchas personas que dijeron, bueno, ahora voy a conseguir un poquito de dinero, voy a invertir, voy a quedarme con una ganancia. Y voy a pagar, pero con esto ya no podrán, para mí fue absurdo totalmente”, dijo.
Si bien hubo locales que incumplieron con la norma, otros cerraron por completo los refrigeradores, otros cerraron las puertas y colocaban carteles en la entrada avisando de la medida.
"A fin de cuentas, quieren cuidarnos, pero muchos llegamos con nuestras propias bebidas entonces qué chiste tiene”, comentó un aficionado.
