Repartidores por aplicación rodaron en protesta por supuestos operativos y abuso por parte de policías de tránsito | Foto: Rogelio Morales Ponce / Cuartoscuro

Cuotas obligatorias de entre 700 y mil pesos semanales —dependiendo de la zona— es lo que algunos repartidores por aplicación tienen que pagar para poder “trabajar sin problemas” a jóvenes que se identifican o se hacen pasar como integrantes de la Unión Tepito. Para este gremio, estos actos de extorsión complican más su ya difícil quehacer.

“Imagínate, tenemos que cuidarnos primero que no nos atropellen o que un policía nos detenga, luego tenemos que pelearnos con los restaurantes o las empresas para que nos traten bien y nos dejen trabajar, tenemos que cuidar que no nos roben las motos y ahora esto, pues está cabrón, ya no se puede uno ganar la vida de manera honrada”, expone Sergio, repartidor de Didi que tiene su “base” en las inmediaciones de Parque Delta.

Repartidores de aplicación, usados como “burros” por el crimen organizado

El problema es aún más grave para los repartidores; el entregar o recibir cualquier paquete no es tarea sencilla y tiene un alto riesgo. Durante los últimos meses este mismo gremio ha denunciado que de manera involuntaria se han convertido en “burros” o transportadores de drogas, pues la delincuencia organizada ha encontrado en ellos la manera más fácil y sin problemas de entregar pedidos de mariguana, cocaína, pastillas, la droga del momento la “tusi” y hasta armas de fuego. Los criminales, establecidos principalmente en Tepito, usan ese servicio para hacer llegar lo que sea que pidan sus clientes.

“Eso es más peligroso porque nos dejan a nosotros con toda la bronca y ahí no hay manera de defender, cuando nos entregan un paquete no preguntamos qué es ni qué trae dentro, nosotros solo hacemos nuestro trabajo”, continúa el entrevistado.

Repartidos de aplicación | Foto: Edgar Negrete Lira / Cuartoscuro  

A finales de agosto pasado, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía de la CDMX realizaron tres cateos en inmuebles de las alcaldías Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo e Iztapalapa, luego de varias denuncias por extorsión que hicieron públicas los repartidores. El resultado fue la detención de cinco presuntos integrantes de la banda dedicada a este ilícito que fueron identificados como Osvaldo, Amalia, Lisbeth, Juan Carlos, Nancy y Enrique. Con estas detenciones, suman ya 10 personas capturadas vinculadas a esta red.

Tras los arrestos, un grupo de repartidores se manifestó frente a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX para exigir justicia y demandar mayor seguridad para dos de sus compañeros directamente afectados, quienes solo por transportar paquetes de los cuales no conocían su contenido, fueron detenidos. “A eso nos estamos exponiendo, que sin deberla ni temerla, terminamos en el tambo”, comenta otro delivery.

Modus operandi: vendedores independientes en redes sociales

La información recabada hasta el momento por la Fiscalía capitalina y los trabajos de inteligencia de la SSC-CDMX revelan que, de momento, no han identificado a un solo grupo delictivo que se dedique a utilizar a los repartidores para hacer llegar drogas. Más bien, todo apunta a que son vendedores independientes quienes tienen su mayor mercado en jóvenes que piden drogas por WhatsApp o cualquier red social.

Anteriormente, según una fuente de la Fiscalía capitalina consultada, ellos mismos hacían las entregas a sus clientes, pero desde el año pasado se percataron que por solo 30, 50 o 100 pesos, dependiendo de la distancia, un “Uber” o “Didi” puede hacer ese trabajo. Optaron por utilizarlos sin tomar en cuenta el problema legal en el que dejan a los trabajadores. Bajo este esquema, durante el primer semestre del 2026, la Fiscalía Local ha consignado a un total de ocho repartidores por transportar droga.

Repartidor de aplicación móvil | Foto: Edgar Negrete Lira / Cuartoscuro  

“Nosotros no somos traficantes ni trabajamos para ningún grupo, por eso, poco a poco vamos identificando de dónde salen los mandados. Sabemos que si es en Tepito, en la Guerrero, en las calles del centro y si es un paquetito, una caja extraña o algo que no nos lata, pues optamos por cancelar y ahí es cuando nos cae la bronca, porque ellos luego llegan y nos amenazan y nos exigen que hagamos la entrega”.

“La bronca va a ser más grande cuando ataquen a balazos a un repartidor, la policía o los contrarios pueden pensar que trabajamos para tal grupo y se desquiten con nosotros y no queremos eso, por eso ya estamos organizándonos para saber qué hacer. Mira, ganamos los mismos 30 pesos por entregar una torta que droga... entonces, mejor andarse por la derecha”, expuso Fernando Magaña, integrante del Colectivo “Repartidores Unidos”.

Las alcaldías con más entregas sospechosas en la CDMX

El mapeo que —solo de servicios— están intentando hacer los repartidores detalla que las alcaldías Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Gustavo A. Madero (GAM) y Coyoacán son los puntos donde con más frecuencia piden el servicio para entregar “mercancía” de dudosa procedencia.