La dirigente disidente venezolana María Corina Machado parece ser que se quedará con un portazo en las narices: el sábado por la noche, el presidente Donald Trump anunció que el secretario Marco Rubio sería la “autoridad provisional” o presidente real en funciones de Venezuela y que el relevo se daría con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, una figura forjada por Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Y para que no quedara duda de los objetivos de la invasión de fuerzas militares, de la DEA y de la CIA en el territorio soberano de Venezuela para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, Trump dejó muy clarito que las metas son el petróleo y las tierras raras que esconden productos minerales sofisticados que son de importancia primordial para la industria estadounidense.

En este sentido, la invasión a Venezuela fue típicamente estadounidense: tomar posesión por parte del país invasor de los recursos naturales de un país soberano, con autoridades indefendibles y con un presidente que hablaba con pajaritos, pero con una oposición incapaz de organizarse para conquistar el poder por la vía democrática.

La disidente Corina Machado ya se estaba frotando las manos para meterse de inmediato en el Palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo de Venezuela, pero la afirmación de Trump de que carece de apoyo popular fue un balde de agua fría para las ambiciones de la oposición que se pensaba que sería colocada por Marines americanos y agentes de la DEA y de la CIA en la silla presidencial de la todavía denominada de manera constitucional como República Bolivariana de Venezuela.

El posible pacto secreto de Estados Unidos con la estructura del poder de Maduro responde a la pasividad de las masas, pero sobre todo al poder de los altos niveles políticos del bolivarianismo estatal y con la aparentemente decisión de los militares venezolanos de no responder hasta ahora con las armas a la invasión de su soberanía territorial.

 

Zona Zero

  • El expediente político de Estados Unidos contra Maduro señalaba al presidente venezolano como cabeza del supuesto Cártel de Los Solesy de actividades de narcoterrorismo, pero fue el Gobierno de Estados Unidos el que utilizó el terrorismo contra presuntas lanchas de venezolanos que supuestamente trasladaban droga para presuntamente alimentar las adicciones de los millones y millones de adictos americanos. Pero al final ocurrió una invasión para que EU pueda controlar los recursos naturales de Venezuela, entre ellos la droga.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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