Esta semana podría ser decisiva para México en materia de uno de los temas que estarían definiendo sus relaciones bilaterales con Estados Unidos: el narcotráfico en modo de narcopolíticos.
Toda la semana pasada fue de presiones inocultables de la Casa Blanca sobre México, con la inusual llamada nocturna del secretario de Estado, Marco Rubio, al secretario de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, para exigirle acciones concretas contra el narcotráfico en el ambiente político de gobierno.
Los adelantos del enojo del presidente Trump contra México, porque no atienden su exigencia de entregarle a EU a presuntos jefes políticos del narco mexicano, se publicaron con fuentes directas del área ejecutiva de la Casa Blanca, en The New York Times y The Wall Street Journal.
La respuesta mexicana ha sido de manera sobresaliente una mayor intensidad en decomisos de droga, en arrestos de capos medios y bajos del crimen organizado y en planteamiento muy estricto de la soberanía mexicana frente a las presiones de otro país, en este caso, Estados Unidos, del que México depende en comercio y con una frontera de más de tres mil kilómetros de largo.
El tema de la soberanía como discurso político es muy válido y en el pasado tuvo efectos de cohesión interna, pero antes se trató de una agenda más geopolítica por el avance en América latina de intereses de la Unión Soviética. Hoy, la agenda bilateral EU-México es más terrenal y tiene obsesionado al presidente Trump, al grado de romper la estabilidad mundial con el uso abusivo de fuerzas militares y de seguridad estadounidenses para violar la soberanía de Venezuela y secuestrar al presidente en funciones, un político de enorme desprestigio, pero que representaba la soberanía de su país.
Mañana martes 20 de enero cumple Trump el primer año de su segundo período presidencial de gobierno y en el ambiente político de Washington están creciendo las tensiones no por la victoria política imperial en Venezuela, sino por el tema de la narcopolítica mexicana.
Zona Zero
- Y sólo para anotarlo en la agenda: en junio comenzará el campeonato mundial de futbol que tiene a México como una de sus sedes y Estados Unidos ha incrementado sus alertas a sus nacionales para no visitar México por problemas de seguridad. Y como es Trump de voluntarioso, es de esperarse algún golpe espectacular en seguridad.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh
