La recuperación del ferrocarril de pasajeros es uno de los principales proyectos de infraestructura del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El plan contempla construir 2 mil 400 kilómetros de vías durante el sexenio, con una inversión cercana a 750 mil millones de pesos, bajo la coordinación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que encabeza Jesús Esteva, y la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, al mando de Andrés Lajous. La apuesta va más allá de recuperar un medio de transporte que perdió presencia durante décadas. La nueva red busca conectar ciudades, reducir tiempos de traslado y disminuir la presión sobre carreteras. A septiembre, las obras ferroviarias habían generado alrededor de 60 mil empleos directos. El Bajío permite observar ese alcance. El tren Querétaro-Irapuato tendrá 108 kilómetros y conectará ciudades con una intensa actividad industrial. Trayectos como Celaya-Irapuato podrían pasar de una hora por carretera a cerca de 30 minutos en tren. Regiomontana de Construcción y Servicios (RECSA), que preside Humberto Armenta, participa en proyectos vinculados con Querétaro-Irapuato, el Corredor Interoceánico y, mediante el consorcio RECOVI del Norte, en infraestructura del tren Saltillo-Nuevo Laredo. En el norte, esa ruta recorrerá 396 kilómetros entre Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, y permitirá integrar ciudades industriales y laborales a uno de los corredores comerciales más importantes del país. Algo similar ocurre en el Istmo de Tehuantepec, donde el ferrocarril forma parte de una plataforma logística. Ahí, la vía busca convertirse en detonador de inversión y actividad económica, no solamente en un punto de conexión entre puertos. México vuelve al tren con la lógica de conectar regiones productivas. 

 

MEJORAN PROCESOS. 

Solera, que en México dirige Alejandro Ávalos, está ampliando su participación en la digitalización del proceso de siniestros automotrices a través de Auto Online, una solución enfocada en la gestión y comercialización de vehículos declarados pérdida total, activos que para las aseguradoras representan costos administrativos y financieros mientras permanecen inmovilizados. Auto Online permite poner estas unidades a disposición de una red de compradores validados, entre empresas y profesionales dedicados a su comercialización, reparación, reventa y aprovechamiento de partes, ampliando su exposición más allá del mercado físico o geográfico. La apuesta complementa el lanzamiento reciente en México de Qapter, plataforma basada en IA para agilizar la gestión de siniestros, desde la valuación de daños hasta aquellos casos que derivan en pérdida total que, de acuerdo con los datos más recientes de AMIS al mando de Pedro Pacheco Villagrán, superan las 129 mil unidades en un año.

@janupi