Llegó a la sala de prensa. Traía 15 minutos de retraso -no gran cosa-, pero se le notaba apresurado. Se situó ante la mesa cubierta con paño verde y cuatro sillas dispuestas para el momento.
Miró al frente. Vio a algunos de sus colaboradores sentados a un lado de los periodistas. ¡Con un gesto los hizo pasar hacia la mesa! Movedero de sillas de atrás para adelante.
Finalmente, ocho personajes terminaron sentados ante aquella mesa, silenciosos, conspicuos; frente a los numerosos periodistas convocados a una conferencia en la que, se había adelantado, se daría “un importante anuncio”.

El personaje principal, sin permitir que su director de Comunicación anunciara el evento, sin presentar siquiera a quienes compartían la mesa con él, simplemente agarró el micrófono por su cuenta y se puso a leer un comunicado de dos cuartillas y media.
Se titulaba “Fortalecer el Estado mexicano para garantizar seguridad a la sociedad”. Se trataba, diría secamente el personaje en cuestión, de “respaldar las 10 medidas anunciadas por el presidente Enrique Peña Nieto”.
Apenas concluyó la lectura -una enumeración de compromisos al son de “promover”, “blindar”, “valorar”, “construir”, “evaluar”, “rescatar”, “contribuir”, “difundir”, etc- el hombre se levantó, no permitió preguntas y abandonó la sala de prensa.
Su mal humor era más que evidente.
Les platicamos lo que ocurrió ayer al mediodía en la sede nacional del PRI con su presidente, César Camacho Quiroz. Dejamos el nombre al final porque queremos hacer énfasis en algo: el mal humor no es sólo del líder del tricolor, lo hemos notado en varios de los colaboradores cercanos al Presidente de la República. Empezando por los que tienen oficina en Los Pinos.
Será porque no hallan cómo sortear la crisis por la que atraviesa el país, será porque el famoso decálogo no llenó las expectativas, será porque las encuestas los reprueban y evidencian desaprobación de la gestión de Enrique Peña Nieto (a niveles vistos sólo en el peor momento de Ernesto Zedillo).
El hecho es que del lado del gobierno y en el PRI no ven la suya. Andan mal y de malas (además de regañados). Y se nota.
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SÍ COMO NO, PERO….- Los senadores acusaron recibo del paquete de Seguridad y Justicia -que incluye el tema de los municipios- anunciado la semana pasada por el jefe del Ejecutivo. Así que hoy mismo pasará a Comisiones para su estudio.
Pero no echen las campanas a repicar. Aunque la comida que sostuvieron ayer en Puerto Madero los coordinadores del PRI, del PAN y del PRD de la Cámara de Diputados y del Senado en el Congreso fue de lo más “cordial”, lo cierto es que surgieron algunos condicionamientos para sacar adelante las reformas que pide el gobierno de Peña Nieto.
Los panistas, por ejemplo, manifestaron una actitud de “sí como no, pero…”
Y en ese “pero…” pidieron que antes de sacar adelante el paquete presidencial, se le dé al PAN el Sistema Nacional Anticorrupción (atorado en la Cámara de Diputados) y que avance el mando único.
Respecto de la intervención en los municipios, Jorge Luis Preciado adelantó que seguramente se le harán modificaciones.
En cuanto a un periodo extraordinario “ya se verá”. Quedaron en trabajar los 15 días que restan del periodo ordinario y dependiendo de lo que hayan alcanzado o no, verán si se lanzan a un periodo extraordinario. Pero el ánimo en este punto más bien pinta para el no.
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GEMAS: Obsequio del presidente Enrique Peña Nieto al cumplir dos años de gobierno: “No estamos del todo satisfechos”.
Regalito del vocero presidencial, Eduardo Sánchez, sobre los resultados de las encuestas: “Nosotros trabajamos para la satisfacción de los mexicanos, no para la popularidad del Presidente”.
