El auditorio en el Centro Cultural (ex Telmex) estaba al tope. Bullía. “Vamos por la Ciudad”, animaban las mantas.
La guerra de porras entre los simpatizantes de Esthela Damián (Venustiano Carranza) y los de Alfredo Morán (Coyoacán) alegraba el arranque de campaña de los candidatos de Movimiento Ciudadano. Leticia Varela arrancaba aplausos. Dante Delgado confrontaba a los “infiltrados”. Pero nada se compararía al discurso de Marcelo Ebrard.

El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal se paró ante los micrófonos. No llevaba nada escrito. De su ronco pecho y sin mayor preámbulo soltó:
“Si ven las encuestas de la Ciudad de México, más del 60% de la población quiere un cambio, un cambio en el rumbo del gobierno. Y si hubiese en la ley la revocación de mandato, ¡tendríamos cambio de jefe de Gobierno antes de fin de año!”
Tenemos que ofrecerle a la Ciudad eso –indicó a sus compañeros del partido naranja–: un cambio de rumbo… nuevas personalidades.
Era el aperitivo. En el plato fuerte Ebrard fue inmisericorde con Miguel Ángel Mancera y su gobierno
Cuando terminé mi mandato –recordó– la aprobación de la ciudadanía era de 75%. Ahora apenas está en 30. (Y es que) el gobierno y el PRD andan en malas compañías:
“Se siente como si se hubiera reinstalado la regencia del Distrito Federal y no tuviéramos un jefe de Gobierno”.
El gobierno de Mancera, sostuvo sin más el hoy candidato a diputado plurinominal por MC, “es incapaz de diferenciarse y de defender a la Ciudad frente al gobierno de la República… Es más cercano al gobierno de la República que a los ciudadanos.
Es un gobierno, remató, que “no tiene voz”.
Los aplausos de Armando López Cámara, Germán de la Garza, Armando Quintero, Rafael Ochoa, Manuel Espino –entre muchos otros– rubricaron el momento.
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SOLOS POR VEZ PRIMERA EN EL DF.- Dante Delgado, creador y líder de Movimiento Ciudadano (MC), hizo el uno-dos con Marcelo.
Por vez primera en su historia, comentó el veracruzano, MC participaba de manera directa –y no mediante coaliciones o alianzas estratégicas– en una jornada electoral en la Ciudad de México. ¿Por qué? Lo explicó así:
“Anteriormente, lo sustantivo era mantener el poder en la capital como la joya de un proyecto de profunda transformación. ¿Pero qué sucedió? Hubo un quiebre en la visión del proyecto integrador:
“Por una parte se apartó nuestro dos veces candidato presidencial (Andrés Manuel López Obrador).
“Por otra, nuestro jefe de Gobierno (Miguel Ángel Mancera) prefirió la comodidad del entendimiento, y nuestro hermano mayor (el PRD) fue abandonando el proyecto transformador para convertirse en el hermano menor del Pacto por México”.
Este es un punto de inflexión en la vida política del país, hizo ver Dante, no sin antes festejar el primer lugar de las preferencias de MC en Jalisco y la posibilidad de ganar (con Enrique Alfaro) la segunda zona metropolitana más importante del país: Guadalajara.
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VILEZA DEL PARTIDO VERDE.- ¿De qué otra manera se puede calificar la actitud del Partido Verde (en contubernio con el PRD, el PRI y la mano de Héctor Serrano) hacia Xóchitl Gálvez si no así, como una mera vileza?
Porque era un hecho que la sala regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le iba a otorgar el domingo por la noche el registro a su candidatura para la jefatura delegacional en la Miguel Hidalgo.
¿Qué buscaban? ¿Evitar realmente que la Sala Superior le negara el registro? Era difícil tratándose de garantías constitucionales. Pero hay quienes creen que todo lo pueden. Afortunadamente no es así.
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GEMAS: Obsequio del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera: “Ustedes vivirán ahora una cierta efervescencia en la Ciudad que no es otra cosa que esto: el clima político que se da en un marco democrático”.
