Cuanta encuesta se publica desde hace meses, encuesta en la que Miguel Ángel Osorio Chong aparece como el priista mejor posicionado rumbo a la Presidencia de la República para el 2018.
Cierto que aparece unas veces en segundo lugar, otras en tercero frente a sus posibles opositores: normalmente por debajo de Andrés Manuel López Obrador (Morena), quien persiste en el primer lugar, y Margarita Zavala (PAN), tal y como reafirma la encuesta de Reforma, publicada este domingo.
Pero nadie en el PRI le disputa al secretario de Gobernación la competitividad y el liderazgo, sea frente a propios o a extraños.
Y la pregunta que se hacen en los equipos de los miembros del gabinete –incluidos los del propio titular de la Segob-, es por qué agrada Osorio Chong a buena parte de los ciudadanos.
Los Grupos de Enfoque convocados por Bucareli han arrojado cinco respuestas:
1. Porque le creen lo que dice.
2. Porque da tranquilidad.
3. Porque lo sienten como uno de ellos (“es como nosotros”, dicen).
4. Porque trabaja mucho.
5. Porque “se ve que es cabrón”.
Dicho de otro modo: a Osorio Chong lo ven como a una gente esforzada, que viene de abajo; les gusta su voz, la tranquilidad que transmite, la calidez de su trato; y al mismo tiempo lo ven “cabroncito”, es decir, alguien que les puede dar protección.
Les agrada también que no ande tan “atildado” como otros de los presidenciables, que se quite el saco y se arremangue la camisa, y que muestre emociones y no ponga “cara de palo” como algunos otros.
Ésa es la explicación que arrojan los Grupos de Enfoque del porqué Osorio Chong va al frente del contingente priista (30% del voto de los suyos) y muy atrás le siguen Manlio Fabio Beltrones (presidente del PRI) con el 10% de las preferencias tricolores y Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México, con el 9%.
Y del porqué José Antonio Meade, titular de la Sedesol, Luis Videgaray, secretario de Hacienda, y Aurelio Nuño, al frente de Educación, siguen atorados en 4, 2 y 1%, respectivamente, según la encuesta realizada por El Financiero hacia finales de febrero.
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Un debate muy sucio.- ¡Qué horror de debate el de los veracruzanos! Sobre todo entre los dos Yunes: Héctor y Miguel Ángel.
Cierto que el más agresivo –y quien comenzó a tirar lodo- fue el panista Miguel Yunes Linares, y que al del PRI, Héctor Yunes Landa, no le quedó otra que defenderse y sacarle también los trapitos al sol a su adversario.
Comenzaron con calificativos. Si el panista tildaba al priista de “mentiroso” y de “ignorante” en temas de seguridad, el priista acusaba entonces al azul de no tener “autoridad moral” y de no respetar los derechos humanos.
Si el del blanquiazul exhibía al del tricolor en una fotografía con el gobernador Javier Duarte, el otro le recetaba la foto en que Miguel Ángel aparecía con Jean Succar Kuri.
Al ataque de “pederasta”, el panista reviraría con otra fotografía en la que aparece Héctor con el papá de uno de los Porkys calificándolo de “protector de violadores”.
Así se la llevarían, inmersos en la guerra sucia, a lo largo del debate.
De poco serviría a Héctor Yunes mostrarse como una persona honesta, seria, profesional. Miguel Ángel arremetería contra él endilgándole las trapacerías de los ex mandatarios priistas, particularmente de Fidel Herrera y de Duarte.
A todo le daría vuelta. Si Héctor lo acusaba de ser responsable de la fuga del Chapo, Miguel Ángel se burlaba y respondía que a quien se le había fugado era a Enrique Peña Nieto. Si lo acusaba de corrupto, respondía que se sometía al polígrafo. Si lo acusaba de un fraude en el ISSSTE, el panista le salía con que ahí estaba la Secretaría de la Función Pública “para desmentir tus tonterías”.
Dificilísimo debatir contra Miguel Ángel Yunes.
Y por si eso no fuera suficiente, la pura disposición de la mesa del debate (organizado por Olmeca multimedios), dejaba al del PRI en desventaja, pues quienes ocupaban el centro de ésta eran Miguel Ángel y Juan Bueno Torio, el candidato independiente.
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GEMAS: El Tribunal Electoral devolvió a David Monreal la candidatura por el gobierno de Zacatecas.
