En el tú a tú con Ricardo Anaya –en medio del cabildeo para ver quién se queda como coordinador de la bancada panista en el Senado–, Ernesto Ruffo le planteó francamente a su dirigente nacional:
–¿Quieres que haya transparencia a fondo en la bancada, o que sea medio transparente nada más?

–Transparencia total–, respondió Anaya.
–Entonces –agregó el ex gobernador de Baja California–, a partir de ahí tienes que decidir quién puede ser el coordinador.
Y es que, nos comentaba el propio Ruffo, “hay muchos intereses acá adentro; no tienes idea de todo lo que se mueve…; hay que sacar la espada y cortar cabezas en serio…, a ver quién se atreve”.
Y eso mismo le soltó a su actual coordinador, Fernando Herrera (quien funge como una especie de encargado del despacho desde que Jorge Luis Preciado dejó la coordinación para competir por la gubernatura de Colima), con quien venía de sostener una plática en corto.
De hecho, Ruffo le dijo a Herrera que en caso de que fuera designado coordinador le ayudaría. Y se lo dijo con estas palabras: “Si quieres yo te apoyo… ¡Yo pongo los cestos para que caigan las cabezas!”
Según el bajacaliforniano, si de verdad se va a meter orden en la fracción del PAN en el Senado y se va a transparentar en serio lo que se haga, caerán al menos seis o siete cabezas.
El propio Ruffo, inclusive, estaría dispuesto a desenvainar la espada y encabezar a la bancada de su partido. A fin de cuentas, como bien dice, él ya no tiene nada que perder, ¡ya hasta gobernó su estado! (fue el primer gobernador que tuvo el PAN: Baja California, 1989-1995).
Vaya, ni siquiera aparece su rostro en el mural histórico del PAN que se encuentra en la sede nacional del partido. ¡De ese tamaño son las mezquindades hoy en día en Acción Nacional! Así que, qué más podría perder Ernesto Ruffo.
Pero volvamos a la grilla del momento. El hecho de que Acción Nacional no tenga a estas alturas –iniciado ya el periodo de sesiones– a un coordinador ratificado, es algo inédito en ese partido.
¿Cómo se llegó a esa situación? ¿Por qué se descompuso tanto el ambiente entre los panistas?
Ruffo le echa la culpa a los “cacicazgos” que ejercieron Felipe Calderón y Gustavo Madero y al “grupismo” que se formó ante ellos.
Un ejemplo: Cuando Madero le quitó a Ernesto Cordero la coordinación de los senadores (mayo de 2013), el de Chihuahua le ofreció a Ruffo la posición. La respuesta del bajacaliforniano fue: “Yo soy hombre de instituciones. Voy a ser leal al partido, no a una persona”.
Ante esa respuesta, Madero retiró su ofrecimiento.
Y hoy nuevamente los ánimos han vuelto a subir de tono, a enconarse y a polarizarse. Y cada día que pasa sin una definición por parte de Anaya, es peor. Cosa de ver nomás las expresiones de Preciado ayer durante la conferencia de prensa que ofrecieron varios senadores en conjunto.
Un par de veces intentó el colimense que Herrera le cediera la palabra para responder alguna pregunta de los reporteros, pero el aguascalentense ni se dignó a mirarlo. Una y otra vez le cedió en cambio el micrófono a Javier Corral.
Para cuando concluyó la conferencia, Preciado estaba echando chispas, con el hígado atravesado. Parece tener claro ya que no le van a cumplir la promesa de devolverle la coordinación.
Al menos eso es lo que revelaba su actitud. En cambio Herrera sonreía y se paseaba tranquilamente por el patio del Senado.
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#SIN CONFIANZA NO HAY GOBIERNO.- Chulada de imagen la de los senadores panistas: En filita (alrededor de una docena, empezando por su coordinador en funciones), frente a las cámaras y micrófonos de los reporteros, con un cartel a la altura del pecho y esta leyenda: #SIN CONFIANZA NO HAY GOBIERNO.
La etiqueta provenía de las consecuencias del informe de los expertos independientes sobre Ayotzinapa. Pedirían la conformación de una comisión internacional, tipo la que opera en Guatemala, para dotar de credibilidad el reencauzamiento de las investigaciones.
–¿Se trata de golpear al Presidente?–, preguntó un reportero.
–No necesitamos agregar un solo golpe al Presidente de la República –atajó Corral–. Peña se golpea solo.
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GEMAS: Regalito del rector de la UNAM: José Narro: “México necesita la verdad sin ningún adjetivo; la verdad no admite adjetivo y lo que México demanda y requiere es realmente la verdad”.
