Diciembre de 2015.
En las altas esferas se discute quién debe ser el candidato a gobernador en Chihuahua.
-La gente pide a Héctor Teto Murguía. Las encuestas lo favorecen –transmitieron al mando político los informantes del panorama electoral.
-No. Va a ser Enrique Serrano –se impuso la decisión del secretario Luis Videgaray, contemporáneo suyo en la Cámara de Diputados.
Serrano y Baltazar Hinojosa en Tamaulipas.
Y Serrano fue el candidato perdedor ante el peor contrincante moral y políticamente posible: el panista Javier Corral.
Todavía hubo pataleo.
Desde el partido se informó a los simpatizantes de Teto Murguía de postularlo a Ciudad Juárez por tercera ocasión.
-No lo quiere la gente –dijeron los encuestadores-. La gente lo reclama como candidato a gobernador. Arrasaría.
-No. Va de candidato a alcalde.
La autocracia se impuso y hoy el perdedor en Chihuahua y Tamaulipas es Luis Videgaray, secretario de Hacienda.
Quitan soporte a Alejandro Murat
Enero de 2016.
El senador Eviel Pérez Magaña, perdedor ante Gabino Cué en 2010, cena con José Murat.
Su propuesta es concreta:
-Pepe, es mi oportunidad. Dame chance. Las encuestas me favorecen y gano. Hago buen gobierno y te prometo no cruzarme para dejar pasar a tu hijo Alejandro Murat en seis años. Está chavo y tiene tiempo.
Simultáneamente, Alejandro Murat se reúne con Manlio Fabio Beltrones.
-No tengo ninguna instrucción, pero quiero ser gobernador de mi estado. ¿Renuncio a la dirección del Infonavit?
Paternal, Beltrones le contesta:
-Decide. Es el momento. No reúnas dos conflictos. Te van a cuestionar por no ser nativo en Oaxaca, pero sí hijo de oaxaqueño, lo cual te da derecho pleno.
Alejandro Murat salió a presentar su renuncia al Infonavit, mientras el presidente Enrique Peña Nieto, su amigo, viajaba en Europa.
Beltrones se comunicó con Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación.
-Alex va a renunciar al Infonavit.
-Está bien. Va a ganar –contestó Osorio Chong.
Designa coordinador a Eviel Pérez Magaña, pero lo llamaron a la Sedesol y vino la indefinición.
Murat ganó, pero le quitaron su principal soporte partidista.
Angustias en los pinos por derrota
Tarde dominical en Los Pinos el 5 de junio.
El presidente Enrique Peña Nieto llama a su equipo más cercano.
-Los pronósticos no nos favorecen –dice un informante.
Caras largas.
Una y mil llamadas aquí y allá.
Ningún reporte favorece.
-No hay datos concretos –reportan-, pero no vienen buenas noticias.
Se deshace la reunión.
-Esperábamos lo peor –me dice uno de los asistentes a ese análisis.
Y lo peor llegó: se perdieron siete de 12 gubernaturas.
Desde la pérdida de la Presidencia en 2000 ante Vicente Fox, el PRI no había tenido una derrota tan grande: siete de 12 gubernaturas.
-¿Qué pesó, qué decidió? –pregunto a mi informante.
-Debemos hacer un ejercicio de autocrítica. El mal gobierno, la mala selección de candidatos, los malos gobiernos estatales, la crisis económica… eso y más –me contesta.
Bueno, pues Los Pinos ha convocado a una revisión.
