El layout de las palabras podría resultar un ejemplo de redundancia en tiempos de anemia intelectual: El gimnasio intelectual francés. Si es gimnasio intelectual, siempre ocurre en Francia como actividad lúdica. Ejercitar el pensamiento a través del periodismo es, precisamente, ese gimnasio que lo mismo se instala en la prensa, no la de tiempo real pero sí la impresa de cada día, que en las publicaciones semanales y mensuales. La reflexión matizada es el peor enemigo de la prensa-twitter.
La sección Debates del periódico Le Monde es un espejo del gimnasio intelectual; décryptages, descifra al pensamiento contemporáneo propuesto por las mentes más avezadas. En su edición del pasado viernes, cinco inquietos pensadores deconstruyeron los componentes políticos sobre el problema en Siria. Tzvetan Todorov (búlgaro), Fréderic Gros (francés), André Glucksmann (francés), Edgar Morin (francés) y Edward N. Luttwak (estadunidense).
Todorov es, probablemente, el historiador que mejor comprende el proceso transcultural de la globalización; Glucksmann es un filósofo-animador del 68 que escapa del proceso natural de los paradigmas; Morin es el sociólogo del matiz; Gros es un filósofo foucauliano y Luttwak es un estratega militar. A continuación transcribo algunas de sus reflexiones:
Luttwak: “La administración de Obama debe de resistir la tentación de involucrarse más en el conflicto sirio porque independientemente de quién salga ganador, para EU puede tener un desafortunado resultado. Sería desastroso si Bachar al-Asad sofoca a la rebelión y logra reanimarse (…) y si ganan los rebeldes también sería peligroso para EU y para sus aliados los europeos (…) debido a que grupos como Al Qaeda apoyan a los rebeldes. Un gobierno rebelde sería antiestadunidense”.
Glucksmann: “Las dudas y vacilaciones de Barack Obama no forman parte de sus rasgos personales, en realidad, son un punto de inflexión global. Nunca más, una sola potencia podrá gestionar el destino universal (…) Es necesario parar el asesinato masivo de niños y la gasificación a la población; es por ello que se debe de apoyar la acción de EU y Francia en Siria”.
Gros: “Obama ha mostrado reticencias porque no quiere cometer los mismos errores de administraciones pasadas; por lo que toca a Putin, sabe que no puede continuar, de manera indefinida, poniéndose de lado de tiranos sanguinarios”.
Todorov: “En lugar de ayudar a uno de los beligerantes, ¿no será mejor empujar a los dos enemigos que aborrecen a los terroristas? (tanto al régimen de Al-Asad como a los rebeldes) (…) La palabra castigo que ha utilizado el presidente Obama, recuerda una división de roles: por un lado, los niños revoltosos y por otro, el de los maestros, quienes tienen el conocimiento y el poder. La diferencia con la época colonialista es que algunos niños revoltosos piden ayuda a las potencias para cazar a sus anteriores líderes (Saddam, Gadafi, Al-Asad) y quedarse ellos con el poder”.
Morin: “La guerra civil en Siria es, de hecho, una guerra internacional. Involucrados están Irán, Rusia, Hezbollah. Detrás de los rebeldes se encuentran países occidentales y árabes, o grupos terroristas como Al Qaeda. (…) Basta de pensar en soluciones radicales, lo importante es frenar los crímenes (…) eso se logrará a través de un acuerdo entre Rusia y Estados Unidos, principalmente”.
Glucksmann: “Todos dicen que el ataque tuvo que haber sido hace dos años. Otros cierran los ojos y dicen que ya es tarde (…) la realidad es que Al-Asad está llevando a cabo una guerra en contra de su propio pueblo; un bombardeo con escudos humanos (…) Sería un error reducir el inquebrantable apoyo de Putin a Al-Asad con tal de salvar unas migajas del imperio caído”.
Todorov: “Las normas internacionales se aplican a todos los países, excepto, a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad”.
