La Casa de los Famosos México no se apagó el domingo; el premio de Mariana Ochoa ya estaba en disputa fuera del set. La ganadora de la cuarta temporada, exintegrante de OV7, admitió en conferencia que cuando Rosa María Noguerón la buscó quiso pactar las semanas de encierro por la edad de sus hijos. Noguerón le cerró la puerta: no había manera. Aceptó después, habló de un empujón para la música que acaba de retomar y agradeció no haberse arrepentido. Si una habitante cree que el tiempo se negocia, cabe preguntar qué más se acomoda antes de prender las cámaras. Cuatro millones no compran el silencio.

El mismo día Martha Cristiana la llamó mentirosa y dijo que no se vale armar un personaje para ganar. Contó que se topó con un ex de OV7, sin dar nombre, y que esa persona desmintió varias cosas dichas en la casa, entre ellas que Mariana hubiera estudiado en Nueva York. Habló de pacto de lealtad. Ahí se rompe el argumento. Una acusación de mentira, con testigo anónimo y sin prueba, pesa igual que el rating: circula, lastima y no se contesta con un comunicado. El formato premia a quien mejor se cuenta, no a quien mejor se comprueba.

Arantza Ruiz apareció llorando por la otra cola de la final. Cynthia Klitbo la había defendido con un video: aseguró que Ese Pérez, cuarto lugar, le dijo en la fiesta que traía look de prostituta, y que Arantza lloró el sábado consolada por sus padres. Cynthia reculó. La información se la pasó la gente y a ella no le consta. Ese Pérez quedó señalado. Arantza quedó expuesta. La que prendió el fósforo ahora dice que no vio el incendio. La difamación se disfraza de lealtad y el desmentido llega cuando el clip ya hizo su trabajo.

Camila Fernández, hija de Alejandro Fernández, anunció su segundo embarazo cantando Hermoso cariño, con la mano en el vientre, y lloró frente al público. El video salió con la frase mi hermoso cariño en camino; más tarde la vieron en el aeropuerto (en silla de ruedas) y el embarazo se volvió alarma. Aclaró que el llanto era de emoción, que el bebé fue pedido y que su esposo Francisco Barba y su padre están felices. La silla la usó porque estaba cansada. Da igual. Una nieta de Vicente Fernández no anuncia un hijo sin que el gesto se vuelva expediente. La dinastía cobra hasta la bendición.

Bettyna Salazar, Olga Sana, reveló que tras diez años limpia, el cáncer de mama regresó: con un tumor de 8.8 milímetros, en etapa 1. Hígado, riñones, tórax y cabeza salieron limpios. Viene una mastectomía del seno izquierdo. Si los ganglios están limpios, evitará la quimio y la radio y le reconstruirán ahí mismo. En 2015 ya le habían quitado y reconstruido el seno derecho. Aquí no hay personaje, es su vida la que está en juego y le deseo todo lo mejor.