Hasta ahora ninguno de los detenidos por las autoridades capitalinas el sábado pasado, como protagonistas de los disturbios de la Marcha Z, tienen que ver con la información que ha recibido y que ha obtenido la Fiscalía capitalina alrededor del denominado Bloque Negro.

Además, las imágenes difundidas muestran a jóvenes asustados y hasta llorando, que distan de aquellos encapuchados con visible trabajo de gimnasio grabados, ese mismo 15 de noviembre, agrediendo a los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina.

Y es que, más allá de los detenidos por la violencia en la manifestación del fin de semana, las investigaciones sobre El Bloque Negro deben avanzar, de lo contrario esa célula violenta seguirá apareciendo en manifestaciones posteriores. No se debe olvidar que ya han lesionado a decenas de policías en diferentes marchas.

Las autoridades de la Ciudad de México tienen fotos, videos y hasta puntos de reunión de estos grupos que han causado destrozos en otras marchas, en instalaciones como el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, pero de esos personajes nada se ha informado.

Al parecer, los detenidos del sábado fueron jóvenes que acudieron a la marcha y se acercaron al punto de los enfrentamientos, en el momento en el que los cuerpos policiacos que se encontraban frente a Palacio Nacional avanzaron para replegar a sus agresores.

Alberto Capella, exjefe de la Policía en Tijuana y consultor en materia de seguridad, explicó en algunas entrevistas que había focos de violencia en puntos estratégicos que, desde su experiencia, buscaban inhibir la participación de la gente. Es decir, las agresiones fueron planeadas no para llegar a Palacio Nacional o a la Suprema Corte, sino para que la gente desistiera de su idea de participar y llegar al Zócalo.

Más aún, la forma en que las vallas de acero fueron retiradas por los manifestantes, fue muy precisa y rápida. Una nota firmada por Arturo Rivera, publicada en este diario, reveló cómo en Facebook se compartió información detallada de los puntos para hacer los cortes, con determinado tipo de herramientas, y de dónde debería tirarse para vencer las vallas. “Las instrucciones eran claras: jalar las vallas en lugar de empujarlas y cortar las uniones entre planchas de metal, utilizando esmeriles, cuerdas, palancas, guantes y gafas”.

 

#LoboSapiensSapiens

La ultraderecha internacional

En el interior del Gobierno existe un grupo que impulsa la idea del complot internacional, que afirma que la marcha fue orquestada por la derecha desde fuera de México y que logró manipular a través de redes sociales a miles de personas de distintos estados, no solo de la capital del país.

Según esa versión, para inflar la convocatoria se activaron ocho millones de bots un par de semanas antes de la movilización, pero la respuesta no fue la esperada, y “solo” participaron 17 mil personas. Según esa postura, que se dispersa en varios medios, a diferencia de otros países, como Nepal, la convocatoria fue escasa debido al nivel de aceptación de la Presidenta y por la poca capacidad de movilización de la derecha organizada en México.

 

     @chimalhuacano