Desde la desaparición de Segalmex, en lugar de solo atacar la corrupción, y con la salida de operadores clave de la Sader que trabajaban en cada una de las regiones del campo mexicano, la relación con los productores y el seguimiento puntual que se les daba se descuidó. Alimentación para el Bienestar, creada para sustituir parcialmente al organismo, se ha quedado corta.

Especialista en la dirección e investigación en el desarrollo rural, al secretario de Agricultura, Julio Berdegué Sacristán, le faltó sensibilidad para atender, con sus propias características, los problemas del campo mexicano en el arranque de la administración, y ahora vemos gritar en las mesas de diálogo, por la desesperación, a productores que antes mantenían una comunicación continua con las autoridades.

Un posible camino para la solución del conflicto es que se acelere la creación del Sistema Mexicano de Ordenamiento y Comercialización del Maíz, el cual tendrá mecanismos para definir los precios de referencia del grano mediante análisis y previsión, y realizar las gestiones para impulsar los acuerdos de comercialización entre industriales y productores, en un marco de reglas claras.

Y es que, por ejemplo, en el organismo Seguridad Alimentaria Mexicana, las condiciones de paga no siempre fueron las ideales, específicamente cuando lo dirigía Ignacio Ovalle, ya que para garantizar la efectividad se hacían pagos inmediatos y a veces hasta en efectivo.

La política que se llevaba a cabo con AMLO que ponía un tope a los precios de garantía hasta 15 o 20 toneladas por productor, se ampliaba cuando se detectaba alguna variación en el mercado, como sucedió con la alta producción y en consecuencia la baja de los precios de este año. Y, por ejemplo, para los productores medianos y grandes no solo se liberaba el tope de hasta 40 toneladas, si era necesario, sino que se facilitaba la comunicación y hasta adquisición con industriales locales.

El descuido de Berdegué en el arranque, descompuso la relación entre los pequeños y medianos productores y el gobierno; los bloqueos que iniciaron esta semana, a los que se sumaron transportistas que exigen seguridad en carreteras, pueden extenderse y hasta intensificarse.

En 2018, antes de que AMLO rindiera protesta como Presidente, los productores de frijol detuvieron su convoy en la carretera rumbo a Nayarit; ahí ordenó a su equipo atender las demandas ciudadanas y adquirir los granos a la brevedad posible, pagando un precio de 14 mil 500 pesos por tonelada...

Quizás allí empezaron los problemas en Segalmex que, antes de existir legalmente, tuvo que operar para cumplir la promesa de rescatar al campo mexicano, pues fue hasta el 18 de enero del 2019 cuando se creó oficialmente el organismo descentralizado Seguridad Alimentaria Mexicana.

 

#LoboSapiensSapiens

Leguleyada vs. las víctimas

El proyecto de la ministra Lenia Batres para que las indemnizaciones sean pagadas en salarios mínimos y no en UMAS entra en un laberinto leguleyo que al final del camino afecta a las víctimas y beneficia a las aseguradoras. Dicen que solo se está haciendo un ajuste para cumplir con la Constitución, pero es un ajuste que va en perjuicio de los más vulnerables, mientras en las poderosas y millonarias aseguradoras solo sonríen.

 

    @chimalhuacano