El secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, cerró el año con un golpe letal al Chapito, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, al detener a su cuñado y suegro, ambos operadores del líder de lo que queda del Cártel de Sinaloa… La acción se concretó días después de que en un reportaje del diario The New York Times se le elogiara.

Pero más allá de ese trabajo periodístico y de la imagen positiva que se consolida más allá de las fronteras, el supersecretario se ha hecho prácticamente del control de la estructura de seguridad del país; logró posicionar a personas cercanas a él en la Fiscalía General de la República tras la salida de Alejandro Gertz Manero. También tiene en sus manos la Unidad de Inteligencia Financiera, de Omar Reyes, y el Centro Nacional de Inteligencia, de Francisco Almazán.

Las aprehensiones de capos, con el uso de inteligencia policial, se han consolidado. El 4 de diciembre del año pasado, cuando apenas tomaba forma esa nueva estrategia

publicamos el texto titulado Adiós a los abrazos… vienen las detenciones, en el que se explicó que poco a poco y sin estridencia se había cambiado la política del expresidente López Obrador, caracterizada por la inacción.

“Se acabaron los abrazos y se comenzó a proceder contra los generadores de violencia y contra quienes, dentro de la administración pública, tienen una marcada conexión con esos grupos criminales”, se explicaba en la columna cuya liga dejamos aquí. (https://24-horas.mx/todas/adios-a-los-abrazos-vienen-las-detenciones/)

En ese contexto fue detenido meses después Hernán Bermúdez Requena, como presunto líder del cártel de La Barredora. Pero, aunque las presuntas ligas con la delincuencia organizada comenzaron a escalar, en parte por la información que sigue saliendo de los archivos hackeados al Ejército, las detenciones llegaron hasta quien fuera jefe de la Policía con Adán Augusto López, y ahí se toparon, aunque dentro de Morena aseguran que esa situación lo dejó mal parado con sus “candidatos” rumbo a 2027.

Dentro del movimiento político que se autodenomina Cuarta Transformación, hay un grupo de personas que desde ahora ya ve a García Harfuch como su posible candidato presidencial; en tanto, el más radical, que es el que se opuso a su candidatura a jefe de Gobierno de la CDMX, aún lo rechaza y lo ve con desdén.

Él sabe quienes son pues sus comentarios en algunos casos hasta denotativos fueron publicados en distintas redes sociales. En ese momento, fue definitivo que el expresidente Andrés Manuel López Obrador prefirió a Clara Brugada sobre Harfuch, pero ahora, él ya no está, aunque recientemente se haya asomado para advertir que en caso de ser necesario volvería.

 

#LoboSapiensSapiens

Cada vez más fuerte 

El posicionamiento de García Harfuch fortalece cada vez más a la Presidenta hacia el interior de su movimiento, porque hacia el exterior no lo necesita, ya que la oposición está totalmente borrada, y le da la oportunidad de concentrarse en otras áreas a las que le pondrá su toque, como es el sector energético, enfocado más hacia el cuidado del medio ambiente.

 

    @chimalhuacano