Usar la palabra facho, derechairo o chairo para descalificar a la oposición o acciones de gobierno con las que no se está de acuerdo cierra la puerta a las ideas y aumenta la polarización. En toda sociedad hay posiciones distintas que deben convivir y que en ocasiones provocan avances; el insulto vulnera la democracia y ha abierto la puerta a un oscurantismo intermitente, aunque focalizado en las redes.
Solo hay que echar un vistazo a algunas de estas redes para darse cuenta de cómo las pláticas de cantina –ya con varias cervezas consumidas– y los ataques a quien piensa diferente se han normalizado. Algunas personas que fueron periodistas o escritores destacados por sus investigaciones o sus ideas han caído en la tentación del insulto fácil y el ataque a quien piensa distinto.
“Las legiones de idiotas” a las que Umberto Eco se refirió hace 10 años en una conferencia de prensa en Italia han ganado terreno. De acuerdo con las declaraciones de Eco en esa conferencia, aquellos idiotas que antes eran silenciados rápidamente, ahora, convertidos en legión, tienen el mismo derecho a hablar sobre un tema que un premio Nobel. Aunque lo más preocupante no es eso, sino que también lograron imponer el insulto o la falacia como la forma de confrontar al que piensa distinto.
Umberto Eco describió esta situación como la invasión de los necios… pero bien se le podría renombrar como: la invasión de los idiotas.
#LoboSapiensSapiens
No a la impunidad
La investigación que realiza la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina sobre posibles excesos de uniformados en la manifestación del 15 de noviembre, es adecuada; hay que ponerle alto a estas conductas que manchan operativos muy complejos y llenos de presión.
Los videos de los excesos no se pueden ocultar ni negar. Algunas imágenes se transmitieron en tiempo real y otras unos pocos minutos después de haber sido grabadas. Abrir la puerta a los excesos mediante la justificación o minimizándolos pueden meter al país en un camino muy riesgoso por el que no debe pasar, más aún cuando hay muchas manifestaciones enfrente, por el simple hecho de que en una democracia hay exigencias a los gobiernos y diferencias en la forma de hacer las cosas.
@chimalhuacano
