Hoy Cástor Vispo, el cerebro detrás de las peripecias y ocurrencias de José Candelario, Tres Patines, tendría material no solo para alimentar los libretos de ese programa de radio y televisión, sino para escribir una saga con todo y nuevos personajes.
Tal vez sólo con la versión estenográfica de la conferencia de prensa del pasado lunes 26, que sacó el equipo de la responsable de Comunicación Social, Amanda Pérez Bolaños, daría para un capítulo, en el que Tres Patines no haría falta para los diálogos enredados y chuscos, aquí la parte humorística la protagonizarían los ministros.
En este caso sería un monólogo que comience después de que el Comité de Evaluación y Seguimiento de las Medidas de Racionalidad y Austeridad (así se llama, de racionalidad y austeridad) autorizó “de manera unánime” la compra de nueve vehículos “con cualidades especiales de seguridad, mediante adjudicación directa” por solo 22 millones ciento doce mil setenta y tres pesos. Sin duda, una ganga.
En ese capítulo de la Nueva Tremenda Corte los demás ministros sólo acompañarían a su presidente para respaldarlo con su presencia vestidos con togas de 24 mil pesos, al tiempo que se escucharía una voz en off:
–¡Audieeencia púúública, con ustedes los tremeeendos miniiistros en esta conferencia de la Nueeeva Tremenda Corte!
Después de dos segundos de aplausos y una cortinilla se escucharía la voz del tremendo ministro presidente:
“La austeridad que hemos asumido busca hacer compatible la eficiencia pública… y el respeto irrestricto a los recursos del pueblo de México”. Porque “seguridad no implica lujo”... es más “yo puedo andar en metro”.
“Afortunadamente no tenemos alguna noticia de riesgos de seguridad de los ministros y las ministras”.
Y después el anuncio:
“Hemos escuchado los cuestionamientos y hemos tomado la decisión de no utilizar los vehículos blindados recientemente adquiridos. La austeridad no es un acto simbólico. Serviremos al pueblo con el mínimo necesario. Seguridad no implica lujo”, remataría el tremendo ministro presidente.
Aquí alguien preguntaría: “¿Entonces por qué compraron las camionetas?”, pero no obtendría respuesta. Mientras, atrás de los reporteros José Candelario, observaría, atento, algo triste, porque ya no sería necesaria su intervención para los comentarios chuscos. Ahí entraría una cortinilla para terminar el capítulo.
#LoboSapiensSapiens
1.- Desempolvan debate de desalojos
Por cierto, la semana pasada la Suprema Corte debió debatir, aprobar o rechazar, la prohibición de los desalojos forzosos sin orden judicial, como parte del análisis sobre la constitucionalidad del Artículo 60 de la Ley de Derechos Humanos y sus Garantías de la CDMX.
El asunto del Artículo 60 debió discutirse por los ministros desde el miércoles de la semana pasada; pero, ante la pugna que este genera en Morena, decidieron cortar por lo sano y reagendarlo. La discusión viene desde 2019, pero los morenistas más radicales no han soltado el tema.
2.- Privilegios de los ministros de antes
Por cierto, a propósito de los boletos preferenciales en la anterior Corte de Justicia que la presidenta Claudia Sheinbaum denunció en su conferencia, surge una pregunta: Cuando Arturo Zaldívar, era presidente de la Suprema Corte, y acudió al concierto de Taylor Swift, utilizaría ese privilegio que se denunciaron en Palacio Nacional.
@chimalhuacano
