Como Poncio Pilato, el Tribunal Electoral y el INE se lavaron las manos, solo que aquí no hay inocentes; todos aquellos que promueven su imagen rumbo a la elección de 2027 y han pagado para ello, son presuntos culpables de violar la ley electoral.
¿Quién proporciona el dinero que gastan quienes aspiran a un gobierno estatal, municipal o alguna diputación? ¿Es de sus ahorros o de algún patrocinador? ¿Y si “alguien” los apoya con “un dinerito”, ese alguien obtuvo los recursos dentro de la ley? Ese es precisamente uno de los aspectos más delicados de que no se auditen los gastos en este periodo rumbo a los comicios más grandes de la historia.
El criterio del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dicta que si no se llama explícitamente al voto, no se viola la ley. Sin embargo, existe una constante: los personajes que aparecen en esta propaganda disfrazada terminan figurando como precandidatos y luego como candidatos, ya con una ventaja indebida construida con recursos de origen desconocido.
En Chihuahua está claro: Andrea Chávez no podría participar en la elección para gobernar la entidad si se cumpliera la ley. Lo mismo pasaría con su compañero de partido Cruz Pérez. ¿En Guerrero quién paga los viáticos de Esthela Damián, Abelina López o Beatriz Mojica?
Las autoridades electorales le dejaron las manos sueltas a los candidatos de 2027. Todo empezó con la trampa morenista de los “defensores” de la soberanía, luego los coordinadores estatales en defensa de la transformación; y luego siguió el PRI, con los defensores de México. Lo cierto varios de ellos han recorrido territorio, aparecido en carteles, camiones, mantas, tazas, playeras, redes sociales, y han pagado a un equipo que los acompaña, y si no lo han hecho, sí han recibido apoyo en especie, con lo que demolieron el principio de equidad electoral.
Ya no hay cancha pareja, millones de pesos pavimentaron algunos caminos, en otros casos solo alcanzó para terracería, y quienes cumplieron con la ley y no se han movido como sus contendientes llevan una desventaja muy difícil de remontar.
La realidad política aplastó al calendario electoral. En el proceso, la omisión del INE y los criterios del Tribunal terminaron por convalidar un auténtico fraude a la ley.
#LoboSapiensSapiens
La trampa, también en la UNAM
Lo más ético es repetir el examen de admisión al nivel licenciatura de la Universidad Nacional, porque los tramposos dejaron fuera a quienes sí siguieron las reglas. ¿Cuál será el mensaje? ¿Se vale hacer trampa?
Bastante tenemos ya con los partidos políticos y el aval del INE y del Tribunal Electoral en la promoción adelantada rumbo a la elección de 2027. Ya están dañando la democracia y al país de forma irreversible.
@chimalhuacano
