Dentro del Coloso de Santa Úrsula el balón rodó y miles de aficionados celebraron los goles de la selección. Afuera, las madres de desaparecidos intentaban llegar al estadio para exigir, en el marco del Mundial, una respuesta eficiente a las autoridades, que incluye un mayor apoyo para las búsquedas.

El país vive un problema tan grave que el Comité de la ONU Contra la Desaparición Forzada pidió en abril pasado al Secretario General que lleve el caso de México a la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Las madres no intentan boicotear el mundial. Exigen justicia y el apoyo del Gobierno a los trabajos de búsqueda. No piden que la gente no celebre o disfrute del futbol. Una de ellas explicó bien claro la situación: “No estamos en contra, a nuestros hijos también les gustaba el futbol”, decía una mujer que se manifestaba. “Lo que queremos es que nos escuchen y apoyen”, insistía en su caminata sobre Calzada de Tlalpan.

La movilización no es un boicot. Es una medida desesperada para ser escuchadas y atendidas. Es una forma de mostrar que los problemas no se solucionan maquillando una ciudad, tratando de cubrir con brochazos la parte fea y descarapelada, o reduciendo cifras de desaparecidos con metodologías cuestionables. Se puede disfrutar del triunfo de la selección, pero también hay que exigir que se atienda adecuadamente el problema.

La  frase que se le atribuye a Jorge Valdano que dicen que “el futbol es lo más importante de lo menos importante” está latente al intentar explicar lo que sucedió ayer en las calles de la Ciudad de México.

La fuerza legítima del Estado se hacía presente, imponente, con cientos de policías antimotines en un operativo que impedía llegar a las madres de los desaparecidos y los integrantes de la CNTE al Estadio Ciudad de México, pero aún después del partido, el dolor y las ausencias seguirán.

Sí, el Mundial de futbol es muy importante no solo para México, también para otras naciones. Pero hay problemas de fondo que se tiene que atender, a los que se les tiene qué hacer frente y no ignorarlos.

“¡¿130 mil desaparecidos?!”, se preguntaban algunos turistas que trataban de entender las protestas en las calles y las vallas tapizadas con las fichas de búsqueda.

Estas estampas deberían de hacernos reflexionar como mexicanos. No es “la derecha” que busca boicotear el Mundial o a la 4T. Hay problemas reales que afectan a personas y que deben atenderse. El Gobierno debe ser autocrítico. No ha respondido de forma adecuada al problema. Por momentos parece más preocupado en su imagen ante el problema de fondo, que en una verdadera solución.

 

#LoboSapiensSapiens

La lluvia también

Y para no olvidar que existe un problema de encharcamientos y drenaje, después del partido la lluvia azotó la Ciudad de México y dejó inundaciones en algunas zonas… Lo dicho, el maquillaje no soluciona problemas, solo los disimula hasta que crecen y se agravan.

 

       @chimalhuacano