Por fin el gobierno decidió enfrentar al magisterio.
La reforma educativa, como advirtió el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, no está sujeta a negociación y se aplicará en todos sus términos.
Es la despedida a la coordinadora, a la cual en algún momento el subsecretario Luis Miranda otorgó la representación del magisterio del SNTE de Juan Díaz de la Torre.
Pero hay obstáculos: los gobiernos estatales.
La peor muestra es Gabino Cué, de escaso resultado en esos propósitos pese al respaldo de la administración de Enrique Peña Nieto, cuando ordenó la transformación del IEEPO.
Fue una operación quirúrgica del entonces subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación, Javier Treviño Cantú, eficiente interino a la salida de Emilio Chuayffet.
Aurelio Nuño sustituyó a Chuayffet y el nuevo titular mantuvo la firmeza, pero las huestes violentas de Rubén Núñez reciben su salario íntegro aunque falten a clases, paren escuelas, bloqueen arterias, ataquen comercios, vandalicen edificios públicos y agredan a ciudadanos.
La federación ordena y los estados ejecutan
La orden presidencial es parar por fin a la coordinadora.
Esta actitud de Estado incluye coordinación y apoyos oficiales a los gobernadores con problemas, identificados en el siguiente orden:
Gabino Cué en Oaxaca, Silvano Aureoles en Michoacán, Héctor Astudillo en Guerrero y Manuel Velasco en Chiapas.
¿Cómo se actuará?
Como lo ordena una coordinación elemental:
La SEP concentra los datos administrativos y docentes, y con los reportes ordenará en primera instancia el descuento salarial y, en segunda, el cese laboral.
Los gobiernos estatales tienen la palabra.
Los ataques en campaña pasan a dirigentes
Las contiendas políticas en curso han roto otra regla.
Antaño los ataques eran entre candidatos.
Hoy se extienden a los dirigentes partidistas.
Un ángulo es la acusación del vocero panista en la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez, al jerarca priista Manlio Fabio Beltrones de guerra sucia en Tamaulipas.
La respuesta estuvo a minutos:
Desde el PRI se dieron datos sobre el dirigente panista Ricardo Anaya: su esposa y sus hijos viven y estudian en Atlanta gracias al dinero del candidato tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca.
Nuevas reglas, pero mayor virulencia.
- La apuesta por el turismo ha sido benéfica al país, afirma el secretario Enrique de la Madrid.
En la misma inercia, el candidato priista de Oaxaca, Alejandro Murat, promete convertir a ese estado en el destino más importante del país.
No va mal Murat: la entidad aporta 16.2% del PIB estatal, genera nueve mil 557 empleos directos y 23 mil 893 indirectos.
- El jerarca del Grupo Salinas expuso a empresarios de Monterrey: la prosperidad debe salir del sector privado.
El empresario, dijo Ricardo Salinas Pliego, “es quien desarrolla negocios, toma riesgos e invierte su patrimonio en proyectos productivos”.
No se quedó en ese señalamiento: los empresarios comprometidos con el futuro “añaden valor social a través de vínculos positivos con las comunidades y generan valor ambiental”.
Ojalá se escuche su voz.
