El gobierno de Peña Nieto metió a su grupo a opositores que ahora juegan el papel de duros. Han sido protagonistas en temas determinados y clave en estos primeros cien días de administración.

 

Nadie los hubiese imaginado sirviendo para el PRI. Más porque la ex pareja presidencial conformada por Margarita Zavala y Felipe Calderón fungió como testigo de bodas o porque se morían en la raya por López Obrador.

 

Ahora han confrontado los resultados del gobierno panista o encargado de inhabilitar lo que queda de quien fuera hace más de un sexenio el presidenciable número uno. Operan en Gobernación, Hacienda, Desarrollo Social y, podría decirse que, hasta en la Suprema Corte de Justicia.

 

En argot político chaquetearon. Pero también podría considerarse que son sobrevivientes, funcionarios que antes que enfilarse al exilio o la extinción, encontraron acomodo en el retorno priista al poder.

 

Actualmente, son piezas esenciales en el gran diseño del gobierno. Desaparecidos, hambre, caso Cassez y la reconquista del DF: la agenda que tienen en sus manos estos nuevos operadores, los externos insertados al Revolucionario Institucional, revela el peso que Peña Nieto les ha dado. Y la confianza que tiene a su equipo extrapriista, algo inédito para los gobiernos del país, que suelen ser altamente partidistas.

 

Que en el pasado hubo unos cuantos opositores colaborando bajo un gobierno federal de diferente color es cierto. El panista Antonio Lozano Gracia rompió con el hermetismo tradicional cuando fue designado subprocurador en tiempos de Zedillo. Vicente Fox y Felipe Calderón no optaron por esa puerta: prefirieron rodearse de personajes de la sociedad civil o panistas de cepa colorada, salvo algunos casos como Luis Téllez y Javier Lozano. Pero después de los casis 72 años de gobierno ininterrumpido y 12 de oposición el PRI hace algo inédito.

 

¿Hasta dónde llegarán los extrapriistas?

 

***

 

Rosario Robles, ex presidenta nacional del PRD, sorprendió desde que se sumó a la campaña de Peña Nieto. El enlace de la relación fue Ernesto Nemer, priista del Estado de México cercano al presidente de la República. Ambos a su vez se conocieron cuando Rosario Robles era comentarista en canal 34, propiedad del gobierno mexiquense, del que la esposa de Nemer era directora.

 

Ahora Robles está al frente de Desarrollo Social que ha puesto en marcha un programa nacional para abatir el hambre y que ha sido cuestionado porque hay municipios muy pobres que no recibirán apoyo y otros menos pobres que sí. La Cruzada Contra el Hambre tiene el propósito de darle a su gobierno un sabor a izquierda.

 

En la izquierda el poder de Robles se derrumbó después de descubrirse su relación amorosa con el empresario Carlos Ahumada. En su entonces partido fue acusada de corrupción cuando estuvo al frente del instituto político y de traficar con influencias para favorecer la constructora de Ahumada mediante contratos para obras públicas.

 

En sus manos queda, ahora, el multimillonario programa de combate al hambre, probablemente uno de los proyectos estratégicos más importantes del actual sexenio y con el que se pretende desactivar el discurso de la izquierda hacia la “insensibilidad” priista.

 

El miércoles Robles estuvo en San Lázaro y defendió a su presidente con la convicción de un priista de Atlacomulco.

 

***

 

Lía Limón conoció en 2000 a los Calderón Zavala en Boston cuando ella estudiaba una maestría en Fletcher. Felipe Calderón a su vez estaba inscrito en Harvard. La amistad creció tanto que Margarita Zavala fue testigo de boda de Limón al casarse en diciembre de 2003 con Luis Carlos Ugalde. Durante la campaña presidencial de Calderón, Limón se integró al primer equipo del candidato y se dedicó a hacer cenas para sumar recursos y apoyo a favor de su amigo. Pero el tiempo ha pasado y ahora ella es una activa adversaria del calderonismo desde la administración de Enrique Peña Nieto.

 

Calderón no apoyó a Limón para que fuera candidata a la jefatura delegacional de Miguel Hidalgo. Renunció. Y el PRI fue a la caza ¿Su mérito? Conocer bien al antecesor o al adversario.

 

Los priistas dejaron salir a Limón, subsecretaria de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, en el momento de la visita de representantes de Human Rights Watch, defensora de derechos humanos en el mundo, que documentó 149 casos de personas desaparecidas durante el sexenio de Calderón. Pero el gobierno priista, que de su narrativa ha borrado el tema de la violencia en el país, desmintió la cifra. ¿250? No. Y Limón dio a conocer una cifra de 27 mil desaparecidos.

 

Cuando se pidieron las listas, Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, tuvo que desmentir a Limón. “No hay listas”, expresó y dijo que todo estaba en revisión porque el gobierno de Calderón no contaba con una base de datos. Da la impresión de que a la opinión pública le quedó claro que Calderón actuó irresponsablemente.

 

En la subprocuraduría de Derechos Humanos de la PGR está Ricardo García Cervantes, uno de los panistas al que respetan todas las corrientes de Acción Nacional y principal crítico del calderonismo, quien hasta ahora no ha hablado públicamente sobre los desaparecidos.

 

***

 

Mario Di Constanzo pasó de ser uno de los principales defensores de Andrés Manuel a titular de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef). La primera acción de este organismo en el nuevo gobierno consistía en coadyuvar en las investigaciones del IFE sobre el caso Monex, como se le conoce a la denuncia de transferencias de dinero para adquirir tarjetas electrónicas que se habrían regalado a familias pobres para favorecer la candidatura de Peña Nieto. Di Constanzo que había sido nombrado secretario de Hacienda del gobierno legítimo de López Obrador, fue a la Cámara y defendió al gobierno priista.

Di Constanzo acababa de terminar la diputación federal por el PT gracias a los oficios de López Obrador cundo se enroló al PRI. Durante más de dos años Di Contanzo había sido de los más aguerridos defensores de la izquierda lopezobradorista hasta que , en el pasado proceso electoral, Andrés Manuel le tendió la mano a Fox, a quien acusaba de orquestar un fraude desde Los Pinos para que Calderón llegara a Los Pinos.

 

Di Constanzo acusó una traición; López Obrador le tildó de desertor. Los viejos aliados no pueden ni hablarse. El peñismo se hizo de un cortafuegos, idóneo, contra el tabasqueño.

 

***

 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación no se salva de contar con aliados que en su momento sirvieron para otros intereses. Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, ex jefe de Servicio de Administración Tributaria, fue impulsado como ministro por el PRI, así lo hicieron saber en tribuna senadores del PAN y PRD.

 

Ortiz Mena dio la pauta para la liberación de Florence Cassez, quien permanecía presa por secuestro y que en su momento representó un duro golpe contra la delincuencia en el gobierno calderonista. Pese a la oposición política del panismo este ministro expuso que no importaba si Florence era culpable o inocente, sino que se violaron sus derechos al no ser presentada inmediatamente ante un juez y ser utilizada para un montaje televisivo.

 

***

 

El PRI en el Distrito Federal no es ajeno al reclutamiento de importantes ex adversarios que ahora podrán ser clave para sus nuevos fines. La ex bejaranista y perredista de hueso colorado Lorena Villavicencio, quien incluso controló la Asamblea Legislativa fue candidata del PRI a una diputación local en las pasadas elecciones.

 

Durante los últimos 15 años, el PRI se mantuvo como tercera fuerza política en la ciudad. En el pasado proceso electoral el partido subió a segunda fuerza pero aún está muy lejos de ser competencia del PRD.

 

El DF es la entidad donde el partido ha visto su suerte. Villavicencio conoce bien las bases y estructuras que llevaron a Bejarano y al PRD a tener su principal bastión político del país.

 

La Cruzada contra el Hambre impulsada por Peña Nieto incluye a cuatro demarcaciones de la ciudad de México: Alvaro Obregón, Iztapalapa, Gustavo Madero y Tlalpan y Villavicencio se mantiene muy activa con el Revolucionario Institucional en un intento por recuperar la fuerza para el PRI.

 

Rosario Robles, quien tiene una factura que cobrarle a Bejarano porque fue quien orquestó su caída y salida del PRD, conoce la ciudad de México y feliz apoyaría a Villavicencio y los priistas de la capital para restarle poder al ex operador de López Obrador.

 

***

 

Después de las reformas a los estatutos en la pasada asamblea nacional del PRI, cualquiera de estos ex adversarios pueden ser candidatos del partido en el poder y alargar su carrera política.

 

@alexsanchezmx